Hola de nuevo! Quería informarles de que en un principio decidí hacer de este fic una serie de ensayos sobre todos los aspectos de la sociedad actual y la religión que pasan a diario por mi cabeza. El primer capítulo pretendía dejar constancia de forma clara y contundente de cómo es el cristiano del y a qué se enfrenta. La segunda parte tenía pensado hacerla sobre la intolerancia y la incomprensión por parte del ateísmo y el agnosticismo, pero recibí un review de Vostok y tuve que pensar largo rato antes de responderle. Al finalizar decidí que sería muy oportuno colgar la extensa respuesta que le di. Omitiendo saludos y formalidades, esto es lo que estuvimos discutiendo.


Búsqueda y camino

No existe el cristiano perfecto. Todos cometemos errores, y nosotros no vamos a ser menos. Creer en un Dios no nos hace inmunes a lo imperfecto de la naturaleza humana. No se van a encontrar nunca con un cristiano que sea la misma encarnación de Jesús. La descripción que yo he hecho corresponde a los valores que el Dios cristiano 'envió' a través de Jesús. Son los valores que Él llevaba impresos. Un cristiano de a pie no los va a tener todos, le faltará siempre algo de aquí algo de allá.

En cuanto a los 'falsos cristianos', Revólver tiene una canción llamada 'Odio' que lo expresa a la perfección: 'No soporto a los que acuden los domingos a la Iglesia y luego el lunes son peor que Satanás'. No se confundan. No son cristianos. Yo puedo decir que soy rubia platino, estar absolutamente convencida y sin embargo ser morena como el carbón.

Son personas que no saben lo que es un verdadero cristiano. Van a Iglesia, llevan colgada la cruz de rigor, ponen buena cara, y efectivamente luego son peores que el mismísimo diablo. Aún así, tampoco hay que condenarlas fervientemente: probablemente no hayan tenido un maestro o referente cristiano que les haya enseñado cómo ser luz.

En ningún momento he dicho que una persona atea o agnóstica o que pertenezca a otra religión no pueda ser así: yo he hablado de lo que conozco, de mis creencias. No puedo meterme en religiones de otra índole pues no tengo noción de ellas, pero si puedo hablar de ateísmo porque me rodea día a día. En ningún caso considero el ateísmo como un 'camino del mal', pero tengo la creencia de que una persona que nace y vive sin conocer nada de Dios (sea de la religión que sea) o ignorando ese conocimiento sólo tiene por referente una cosa: su propia persona. ¿Y a qué se tiende con esto? Al egoísmo y el hedonismo.

Recordemos que los valores correspondientes al bien y al mal se marcaron desde el inicio de los tiempos por la aparición de la religión. Por ello, los valores y contravalores de la sociedad actual son los marcados por las religiones mayoritarias de cada región: queramos o no todo se rige por las doctrinas religiosas.

¿De mano de quien vino la justicia actual? Del cristianismo. Esta doctrina es la que por ejemplo impuso que acabar con la vida de otra persona no es lícito. Las religiones clásicas admitían la muerte del prójimo, el egoísmo, la vanidad, el hedonismo. Solo hay que ver los surtidos dioses que adoraban y sus características. ¿Dios de la guerra¿Dios del vino¿Dios de la discordia¿Dios de la belleza¿Acaso no son veneraciones impensables en el mundo actual? Y lo son por la intervención del cristianismo.

Pueden pensar que las creencias no tienen por qué influir en una buena persona atea. No hace falta. Ya han influido durante siglos. Y repito, toda la justicia y organización social actual se la debéis al cristianismo. Si no hubiese sido así, probablemente ahora seguiríamos viendo como espectáculos normales y cotidianos la matanza de personas en el circo.

Todo está condicionado por el cristianismo, pero esa influencia está flojeando gravemente, por lo que nos encontramos ante una sociedad cuya juventud persigue el camino de los contravalores: se quieren crear estados laicos cuando son lo que son por una Iglesia milenaria. Y tan a pecho se están tomando el proceso laico que han vuelto a la veneración clásica: la violencia, la vanidad, la hipocresía, el egoísmo, el hedonismo.

Sí. Estamos volviendo varios siglos antes de Cristo.

La vida de un cristiano no es más sencilla que la de un ateo. En realidad enfrentarse a la muerte es una cuestión humana, no conozco a ningún creyente que piense que tras morir su espíritu va a volar (con un aspecto medio-transparente, al más puro estilo Hollywood) hacia el cielo, pasando por la evaluación de San Pedro, y entrando en el que será su hogar hasta el fin de los tiempos: el Edén.

Burda equivocación. No tener miedo a la muerte no es eso. No es fácil saberlo. Yo sigo buscando la respuesta.

Tampoco es sencillo ser cristiano en la vida cotidiana. El cristiano DEBE tener presente a Dios en todas y cada una de las acciones que realiza a lo largo del día. El cristiano TIENE necesidad de Dios. Y esa necesidad no surge de la noche a la mañana, hay que trabajarla.

Ser cristiano en los tiempos que corren es mucho más valiente que ser ateo. Un ateo simplemente opta por ignorar la innata curiosidad humana, decide creer en sí mismo, lo cual da lugar a dos bifurcaciones: ser egoísta y buscar su propio beneficio o portarse como un buen ser humano (actitud cristiana sin ser creyente).

El ateísmo suprime esa leve intuición que todos tenemos de que hay algo mas, de que no sólo estamos nosotros, de que existe algo superior. Todos tenemos o hemos tenido esa pequeña duda. Al contrario de eso, el creyente ha decidido perseguir su intuición e iniciar su búsqueda existencial. Sin embargo, no esperaba que tanta gente estuviera inmersa en su misma búsqueda. Encuentra una afinidad, un punto en común, conoce las creencias y decide hacerlas su verdad.

Nuestro Dios no es distinto a Alá o Yahvé. Lo que cambian son las doctrinas. Cada religión tiene su forma de entender a Dios. Yo opté por el cristianismo, consideré que esa era la verdad que yo buscaba. Por ello creo (y repito, simplemente creo) que el ateo nunca finaliza su búsqueda, está toda su vida esperando por algo que no llegará, una razón para existir que sea lo suficientemente fuerte.

Por último aclarar que no quise vincular el ateísmo al hedonismo y egoísmo, solo opino que es uno de los caminos que ofrece.


Espero esto haya servido para aclarar algo más el primer capítulo, además de dejar aún más patente mi posición respecto a este tema.

No creo que todo esto sea moco de pavo. En realidad es muchísimo más importante y crucial para el desarrollo del mundo de lo que mucha gente piensa.

Sería conveniente que todos nos planteáramos lo que yo he expuesto al menos una vez en nuestras vidas.

Vida solo hay una. Merece la pena que sea auténtica.

Que les vaya bonito,

Factium.