Realidad

Dejó que las lágrimas afloraran en sus ojos. En completo silencio, sus ojos acuosos se desbordaron, y el tibio líquido trazó un recorrido sinuoso hasta morir en su cuello.

Podía soportar cualquier dolor físico que le implicaran, pero las palabras… Oh, las palabras.

Tan crueles, tan hirientes… esas palabras no se las iba a poder sacar nunca del corazón. Se le habían grabado a fuego.

Se llevo un dedo con delicadeza a su mejilla, y la noto humedecida.

Las lágrimas son de verdad una cosa extraña. Algo tan pequeño e insignificante… que puede significar tantas cosas diferentes. Casi siempre es dolor, emocional o de cualquier tipo. Pocas veces la gente llora de alegría.

No le importo no estar sola, no le importo están en medio de la calle y que la gente se girara para observar extrañados a una chica arrodillada en el suelo, llorando. A decir verdad no se había dado cuenta de nada de eso.

Algo se había roto. Algo muy dentro suyo.

Estaba muy quieta porque tenia la sensación de que si se movía demasiado se podría desgarrar por dentro. Que lo que fuere lo que se había roto, podría romperse aun más. Y haría más daño.

Respiró un par de veces intentando llenar sus pulmones al máximo pero tampoco pudo. Eso también le dolía, sentías algo molesto cuando lo intentaba, así que se replegó un poco más sobre si misma, encogiéndose, abrazándose.

¿Intentaba darse a si misma algún consuelo, quizá?

Acababa de sufrir una convulsión interna y ahora mentalmente se estaba tambaleando.

Frases como 'no te metas en mi vida' o 'No eres tan importante como te imaginas' pasaban por su cabeza, saliendo de algún lugar de su mente, donde hasta ese momento, y desde hacia algunos años estaban encerradas.

Realmente ella no era nada especial. No tenia nada.

En algún momento se había sentido indispensable, necesitada. Y su castillo de naipes voló cuando se cercioró de que eso no era así. Ella no era indispensable para nadie, aunque en algún momento se lo hubieran dicho.

Y el espejo se rompió por completo, enseñándole la realidad que había detrás de su falso reflejo.

Bienvenida a la realidad.