La dulce y tierna historia sobre el primer amor de una no tan tipica niña de 5 años... El primer amor es como dicen: "Si bien es el que se quiere más, a los otros se los quiere mejor" en mi caso se podría decir que así fue, mi "primer amor" a diferencia de muchas niñas fue en la infancia tenía 5 años cuando le presente a mi madre a ni primer "novio": "Nico es mi novio porque es re bueno, me defiende cuando los otros chicos me molestan y además su nombre empieza con ene como el mío. Cuando sea grande me voy a El primer amor es como dicen El primer amor es como dicen: "Si bien es el que se quiere más, a los otros se los quiere mejor" en mi caso se podría decir que así fue, mi "primer amor" a diferencia de muchas niñas fue en la infancia tenía 5 años cuando le presente a mi madre a ni primer "novio": "Nico es mi novio porque es re bueno, me defiende cuando los otros chicos me molestan y además su nombre empieza con ene como el mío. Cuando sea grande me voy a casar con él y, si él no quiere, yo lo voy a esperar hasta que sea muy viejita y me diga que sí". Él se llamaba Nicolás él era el niño más lindo del salón, tenía ojos verdes muy claros y era todo un príncipe, un príncipe de esos que solo hay en los cuentos de hadas, esos que luchan contra infinitos brujos y dragones con tal de salvar a su amada de esa aburrida torre en la que lo espera, tristemente encerrada por su malvada madrastra. En fin, Nico era un príncipe azul y yo su princesa dorada, todos las tardes el venía a mi casa en compañía de su nana a jugar conmigo a la casita yo era la mamá y el papá mientras mis muñecas interpretaban a nuestras 12 hijas y mi perrito al bebe amoroso con problemas de pelo. Nico me hacía sentir de lo más raro, mi corazón no dejaba de latir como loco cuando ponía su mano en la mía, a veces la emoción me ganaba y corría muy lejos a esconderme detrás de la falda de mi mama y cubrirme la cara cada vez más roja de la vergüenza que me causaba mi "novio" y la risa nerviosa de mi madre. Nuestro romance de cuento duro cerca de 6 meses, ninguno de los dos quería terminar nuestro "noviazgo" pero hacerlo era muy necesario él se tendría que mudar a Ica con su madre y ya no nos podríamos ver más, prometimos que en cuanto el llegara a Ica y yo aprendiera a escribir empezaríamos a enviarnos cartas en las que hablaríamos de lo mucho que había crecido el árbol que plantamos juntos y las rosas rosadas que crecían poco a poco al lado de este, en esos momentos yo era muy joven para entender lo que significaba no ver a alguien nunca más y en vez de pensar en la mucha falta que me haría Nico me emocionaba la idea de escribirnos cartas. El día que se fue "para siempre" de mi vida fue muy tranquilo mis padres me llevaron a su casa para pasar a despedirme y desearle buena suerte, nos despedimos solo con palabras y un beso en la mejilla- nada emocional- llegando a mi casa empecé a pensar en Nico en la mucha falta que me haría tenerlo cerca no solo estaba perdiendo a mi novio sino también a mi mejor amigo era demasiado triste saber de el solo por cartas enviadas una vez al mes, empecé a llorar como una bebe nadie en mi casa se dio cuenta solo mi nana que cariñosamente me dijo: "No llores Niña ya verás que el tiempo todo lo cura, ya verás que encontraras pronto nuevos amigos que te acompañaran a lo largo de tu vida en las buenas y en las malas". No entendí lo que quería decir mi Nana con esas palabras pero fueron suficientes para tranquilizarme y sacarme una sonrisa. Ya han pasado muchos años desde que Nico y yo nos dejamos de ver y mi Nana tenía razón, no me tomo mucho tiempo dejar de extrañar a Nico, los nuevos amigos fueron reemplazando a los viejos y tomando cada vez más importancia en mi vida, nunca podré olvidar a Nicolás, el enorme árbol en mi patio trasero es testigo del tiempo que pasamos juntos y las flores marchitas de al lado también, hoy en particular no puedo dejar de pensar en él, ¡Nico viene hoy a mi casa luego de 10 años de estar separados¡, según mi madre lo veré mucho más seguido sus padres han decidido que este verano lo pasa aquí en Lima con su padre ¡A solo 5 minutos de mi casa!. Por fin el momento llego esta Nico frente a mí en estos momentos y no puedo dejar de mirar sus ojos verdes ni el los míos nos saludamos y nos damos un simple abrazo y un beso en la mejilla después de todo él es aquel primer amor de la infancia …¿y por qué no?