Capitulo 1

El camino era largo, hacia días que viajaban, Ian miraba a través de la ventanilla del auto, el silencio había reinado durante el viaje, dormían en hoteles al pasar, y comían en gasolineras, Derek compro un mapa, para guiarse, intentaba no pensar en nada, Ian no hablaba mucho pero ya no lloraba, solo miraba triste el nuevo paisaje.

-No deberíamos volver...ya estamos bastante lejos.- dijo Ian de la nada, mirándolo.

Derek lo miro, no podían volver.

-No amor, Grecia no llamo.-

Ian volvió a mirar por la ventanilla apoyando sus brazos en ella y luego su rostro.

-Y si murió?.- pregunto Ian.

-No...no creo...- dijo dudando Derek. -seguramente la policía está sobre ellos.-

Ian volvió al silencio, mirando los arboles y las pocas casas que habían, cada vez había menos poblados, y más campo.

-A donde vamos?.- pregunto Ian por primera vez en todo el viaje.

Derek se dio cuenta que Ian había conectado con la realidad, en el viaje pocas veces sucedió.

-Ves ese mapa?.- dijo Derek mostrándole un papel sobre el tablero del auto.

Ian miro el papel y lo tomo, abriéndolo.

-Carolina del Norte?.- preguntó Ian mirándolo.

-Sí, sabes, cuando quería irme de la banda, hace un par de meses, invertí todo mi dinero en una pequeña casa, quería alejarme de todo, así que fui a una inmobiliaria y la compre...fue por impulso pero ahora nos sirve.- explico con una media sonrisa Derek.

-Pero donde esta eso?.- pregunto Ian mirándolo confundido.

-Ves eso azul?.- pregunto Derek señalando el mapa.

-Si.- respondió Ian observando el papel.

-Es el mar...conoces el mar?.- pregunto Derek.

-No.- respondió Ian mirándolo.

-Yo tampoco...así que ahora lo conoceremos juntos.-

Derek miro nuevamente el camino, Ian observaba el mapa.

-Está muy lejos.- comento Ian.

-Es el único lugar donde no nos encontrarán, cuando todo se calme, regresamos a Chicago.- dijo Derek, pero dentro de él no deseaba volver.

Ian asintió con la cabeza, estaba calmado, desde que salieron de la ciudad, parecía lejano a todo, lloraba en silencio aferrado a su novio y prácticamente no había notado las millas que hicieron cruzando los estados, por primera vez ambos salían de Chicago, pero Ian no lo había notado, estaba ausente casi todo el tiempo, Derek no lo presionaba, solo esperaba a que él encontrara el camino a la realidad nuevamente.

Siguieron camino aunque Derek no tenía idea de cómo llegar, pregunto a varias personas y realmente se sentía perdido.

-Ya estás en Carolina del Norte, a donde quieres ir?.- pregunto la señora del hotel ante la pregunta de Derek.

-A Caroline Village...-

Derek noto la cara de la mujer, lo miraba con una ceja alzada, el nombre del lugar era demasiado común.

-Que condado?.- pregunto ella.

-Emmm...Carteret...-

-Ahhh!, allí va mejor.- dijo ella y tomo el mapa. -Estas aquí y debes llegar a aquí.-

-Mmmm...y que carretera tomo?.- pregunto mirando el papel.

-Esta. Es la única, esto...- dijo señalando el papel. -es el condado, de allí no se a donde tienes que ir...-

-Es en la playa, el pueblo está en la playa.- dijo Derek.

-Entonces necesitas otro mapa, del condado, allí aparecerá el pueblo.-

Derek suspiro pesado, Ian estaba a su lado mirando en silencio, la mujer lo observaba de soslayo por momentos.

-Bien...le pagare la habitación ahora.- Derek saco dinero de su billetera y le pago a la mujer.

Salieron de la oficina y entraron a la habitación que les correspondía, Ian se sentó en el borde de la cama mirando todo, Derek ya se había habituado a verlo así, no sabía cuánto tiempo estaría en esa situación pero no quería hacerlo sentir peor.

Comieron una pizza que compraron en el camino y se durmieron abrazados y en silencio, Ian se aferraba a él toda la noche, y a veces lloraba dormido, sabía que estaba preocupado por Chad y él también lo estaba.

En la madrugada un sonido lo despertó, era una música extraña, miro hacia el mueble junto a la cama y noto el celular que Grecia le había entregado, sonando, se incorporó de un salto despertando a Ian y tomo el aparato atendiendo la llamada.

-Hola!...hola!.- dijo con prisa Derek.

-Derek?.-

-Grecia!, es Grecia!...- le dijo a Ian quien lo miraba atento. –espera, pondré el altavoz.-

Derek apretó el altavoz del celular para que Ian pudiera hablar con Grecia.

-Grecia?.- preguntó Ian.

-Ian...como estas?, como están ustedes?.- se oyó del otro lado de la línea.

-Bien, como esta Chad?.- preguntó con miedo Ian.

-Bien, lo operaron y le sacaron la bala, está bien, pero esposado a la cama.- dijo Grecia con un tono de molestia.

-Ira a la cárcel?.- pregunto Derek.

-No...no lo creo, Jian esta dándole una mano, él que está en una celda es Aki...pero creo que saldrá pronto también, se complico todo cuando encontraron el arma de Chad junto al muerto...por ahora ustedes no están involucrados, ni Chad, ni Aki los mencionaron, ni a los otros, pero está el empresario ese, que le pago a los mafiosos para que los maten, ese es un problema, Chad testificara en su contra, eso tiene planeado con Jian, pero el sujeto no creo que se quede de brazos cruzados.- dijo Grecia.

-Y que hacemos nosotros?, podemos volver?.- pregunto Ian.

-No...no regresen es peligroso...donde están?.-

-En Carolina del Norte.- respondió Derek.

-Carolina del Norte?, eso está lejos...bueno...mejor, el sujeto éste no tiene idea de eso, quédense allí hasta que todo se calme, no me llamen a este número, es un teléfono público, yo los llamaré.-

-Bien.- respondió Derek.

-Grecia?...te extraño.- dijo Ian con sus ojos llenos de lágrimas.

Se oyó un suspiro cargado de tristeza del otro lado de la línea.

-Yo también te extraño, cuídate...cuídense, no llamen la atención, y Derek...- dijo Grecia.

-Si?.- pregunto este.

-Cuida de Ian.- pidió Grecia.

-Eso hago. Dile a Chad...-

-Si lo sé, no se preocupen, yo los llamare de nuevo...adiós.-

-Adiós Grecia.- dijo Ian antes que la llamada se cortara.

Derek se quedo mirando el aparato y luego miro a su novio que estaba llorando, lo abrazo con cariño sabiendo lo difícil que ésto era para él.

-Chad está bien, y estoy seguro que no irá a la cárcel, es un perro viejo y siempre tiene un as bajo la manga...- dijo Derek y miro a su novio secando las lágrimas de éste con su mano. -él está bien.-

Ian asintió con la cabeza, estaba más tranquilo, abrazo a Derek y se volvieron a acostar.

Al día siguiente salieron rumbo a su destino, comieron algo en el camino y ambos estaban más tranquilos y relajados, Ian estaba más animado, incluso condujo el auto hasta el atardecer, Derek estaba empecinado en llegar al pueblo antes del anochecer cosa que era imposible, compro otro mapa y el pueblo donde él había comprado la casa era muy pequeño y estaba junto al mar.

-Ok, este es el camino.- dijo Derek tomando un desvío de la carretera.

-Porque no seguimos mañana, dormimos aquí y mañana continuamos, tengo sueño.- dijo Ian mirando a su novio.

-No, solo son...- Derek miro el mapa. -faltan unos minutos para llegar, no puede estar muy lejos.-

Ian se recostó en el asiento y cerró los ojos, ya era de madrugada y Derek iba a seguir manejando.

-Mira!, ahí esta!, ves las luces?.- dijo Derek dando un salto en el asiento.

Ian miro hacia adelante y logro ver las luces a lo lejos, Derek llego hasta la entrada donde estaba el nombre del pueblo, efectivamente era el pueblo correcto, asique ingreso por la única calle principal, pero esta daba a una rotonda, donde habían cinco calles más.

-Cuál es la calle?.- pregunto Ian mirando el papel que tenía su novio con los datos de la casa.

-Sargento Lewis Wallace...espera daré una vuelta.- dijo Derek.

Dio una vuelta hasta que encontró la calle, la numeración comenzaba en la rotonda que tenía una plaza en ella, así que subió por la calle hasta encontrar la casa que había comprado.

-Es esta.- dijo Ian al ver la única casa al final de la calle como a cinco cuadras de la rotonda.

Derek miraba la casa, era pequeña con un pequeño cerco rodeando la propiedad, parecía una casa de juguete, se notaba que era nueva, tenía dos ventanas grandes al frente y la puerta.

-Parece una casita de sueños.- dijo Ian sonriendo.

Derek lo miro, era la primera vez que Ian sonreía desde su huida de Chicago.

-Bien, veamos si es.- dijo Derek tomando el sobre con los papeles de la casa y las llaves.

Ambos bajaron con los bolsos, abrieron la puerta de la cerca y Derek saco la llave del sobre, la puso en la cerradura y ésta abrió. Estaba todo oscuro, Ian se quedo en la puerta, y Derek entro buscando el interruptor de la luz a tientas, encendió la luz y el interior del la casa se vislumbro.

Tenía varios muebles tapados con sabanas, estaba fresco adentro y olía a nuevo, Derek dio unos pasos dentro de lo que parecía una pequeña sala, mirando a su alrededor.

-Es linda tu casa.- dijo Ian ingresando y mirando todo.

-Así parece.- respondió Derek.

Dejaron los bolsos en el suelo y caminaron por la habitación, habían dos sillones cubiertos con sabanas, un mueble en una pared y otro en otra pared, junto a la sala y sin división estaba la cocina, con todos los muebles, incluyendo la estufa, Derek siguió por un pasillo mientras Ian miraba los muebles, camino hasta una habitación con una cama grande y luego al que era el baño, y abrió otra habitación que estaba vacía.

-No sabes que encontré?.- pregunto Derek con una sonrisa.

-Que?.- preguntó Ian mirándolo curioso.

-Una cama gigante!.- respondió Derek sonriendo.

Ian sonrió, y Derek cerró la puerta principal con la llave y tomo a Ian de la mano llevándolo a la habitación.

-Que te parece?.- pregunto señalando la cama con ambas manos.

-Es grande.- respondió Ian con una media sonrisa.

Derek abrió un mueble de la habitación y estaba vacío.

-Supongo que no hay ropa aquí...ya sé.- dijo Derek y salió hacia la sala.

Ian lo vio irse y se quedo en la puerta mirándolo, Derek le quito las sabanas a los muebles y las llevo a la habitación.

-Ya esta.- dijo sonriendo.

Ian río por lo bajo, Derek estiro las sabanas sobre un colchón y se quito los zapatos.

-No tenias sueño?.- pregunto con una ceja alzada.

Ian sonrió de lado y se quito los zapatos, ambos se acostaron en la cama nueva, Derek abrazo a su novio y beso su frente.

-Esta es tu casa ahora.- dijo morándolo a los ojos.

-Si?.- pregunto Ian.

-Sí, aquí viviremos, hasta...-

-Hasta que volvamos a Chicago.- dijo Ian.

-Sí, eso...pero haremos una nueva vida aquí, tranquilos, nadie debe saber lo que hacemos en Chicago..- dijo Derek mirándolo.

Ian asintió con la cabeza y se abrazo a su novio.

Se recostaron y aunque Derek se quedo mirando el techo de madera, Ian se había dormido.

Deseaba tanto empezar una vida nueva con su amor, que esperaba nunca regresar a Chicago, pero sabía que Ian no querría quedarse a vivir allí, él tenía la esperanza de algún día ser feliz en ese lugar lejano.