Capítulo 21

Sebastián intentaba no reír al ver a los patos corretear a Taylor después de que les diera de comer, Peter reía junto a Adam mientras estaban sentados en el parque.

-Por alguna razón, hay un cartel que dice, no alimentar a los patos.- dijo Sebastián. -Agradece que me quede sin batería en el celular, la imagen la habría colgado en tu oficina.-

-Acaba de morderme uno!.- dijo Taylor acercándose a ellos.

Peter río fuerte y palmeo un lugar a su lado para que se sentara su novio, quien lo abrazo ni bien se sentó, Adam estaba sentado entre las piernas de Sebastián, aunque no habían oficializado su relación era más que obvio que no eran solo amigos.

Había transcurrido casi dos meses de todo lo sucedido, desde el secuestro de Peter y el gran escándalo de la vinculación de lo políticos con el caso Hamilton, Taylor se había quedado dos semanas en la casa de los Corney, luego volvió a su departamento, se veían con su novio los fines de semanas nada mas, Peter comenzó a concurrir a las clases en la academia aunque seguía viviendo con su padre.

-Recuerdas la primera vez que vinimos, fue ese o ese pato el que se quería robar la tarta?.- pregunto Peter sonriendo mientras señalaba los patos.

Taylor sonrió ante el recuerdo.

-Vamos a ir a un club esta noche, quieren venir?.- pregunto Adam.

Taylor miro a su novio.

-No, tenemos otros planes esta noche.- dijo Peter con un tono rojizo en su rostro.

Sebastián observo a Taylor quien sonreía con picardía.

-Van a tener sexo, es eso.- dijo Sebastián.

Taylor lo miro sin creer lo que había oído y Peter estaba abochornado.

Adam sonrió al verlos así, al igual que Sebastián.

-No sé de qué se ríen, somos novios y no lo negamos, no como ustedes que se pasan en la cama del otro y creen que nadie se da cuenta que se mueren de amor.- dijo Peter con una ceja alzada.

Taylor sonrió, y Adam se quedo con la boca abierta al igual que Sebastián.

-Te dije que era una perra cuando quería.- dijo Adam a Sebastián.

Taylor río a carcajadas al ver a su amigo acalorado.

La tarde se les hizo corta entre risas y anécdotas, Sebastián contó con detalle cada cosa que le sucedió a Taylor en la academia de policía, desde que alguien lo encerró en el baño, hasta cuando él, le puso tintura de un color platinado en el shampoo, le había sacado una foto pero Taylor prometió no volver a hablarle si no la destruía.

Adam subió al auto de Sebastián con total familiaridad, se despidieron con la promesa de volver a salir de paseo el próximo fin de semana, Taylor le abrió la puerta a su novio quien le sonrió con cariño, pasarían el fin de semana juntos, era el primero después de lo sucedió, y necesitaban privacidad, más allá que Alfred no tenía problemas en que Taylor se quedará a dormir en su casa, no podían hacer nada más que besarse mientras supieran que Alfred estaba en la habitación contigua.

En el departamento de Taylor había una maleta con ropa que llevo Peter, aunque no tardaron mucho en quedar desnudos cuando comenzaron a besarse.

-Extrañe mucho ésto.- dijo Taylor mientras besaba el torso desnudo de su novio.

-Yo también.- dijo suspirando Peter.

-Iremos a tu ritmo...lo que quieras hacer estará bien para mi.- dijo Taylor mirándolo a los ojos.

-Quiero me hagas el amor, te necesito, mucho.- dijo con una sonrisa traviesa Peter.

Taylor sonrió y lo beso con ternura y pasión, volvió a besar su torso, haciendo fricción entre ellos mientras acariciaba sus piernas, deseando mucho mas al sentir la excitación de Peter.

Se tomaron su tiempo adorando el cuerpo del otro, Peter beso y acaricio cada pulgada del cuerpo de su novio, dejando pequeñas marcas, adornando sus costillas y cuello, Taylor lo recostó, busco el lubricante y se coloco el preservativo, beso el miembro de su novio mientras comenzó a prepararlo.

Peter no dejaba de gemir, Taylor lo estaba volviendo loco y necesitaba sentirlo dentro de él.

- Taylor... Taylor por favor...- dijo Peter entre gemidos.

Taylor se incorporo y se posiciono entre sus piernas totalmente excitado y necesitado, lo beso mientras lo penetraba muy despacio, ambos gimieron por lo bajo cuando estuvo dentro de él, Taylor lo miró a los ojos esperando que Peter se acostumbrara, entre suspiros y besos comenzaron a moverse lentamente, disfrutando del otro, hasta que aceleraron el ritmo y el placer nublo la mente de ambos llevándolos al límite, gimiendo por lo alto, dejándose llevar hasta quedar exhaustos en los brazos del otro.

-Te amo.- dijo Peter con una media sonrisa y totalmente relajado.

-Yo también te amo...mucho...mucho...mucho.- Taylor le dio pequeños besos en los labios.

Peter sonrió y Taylor se recostó a su lado, se abrazaron sintiéndose completos y llenos de amor.

-Peter?...- pregunto sereno Taylor.

-Mmmm.-

-No te gustaría quedarte aquí a vivir conmigo?.- pregunto Taylor.

Peter abrió sus ojos y lo observo, una sonrisa se dibujo en su rostro.

-De verdad quieres que me mude aquí?.- pregunto Peter con un brillo en su mirada.

-Sí, mucho, quiero compartir mi vida contigo, toda mi vida.- dijo Taylor mirándolo con mucho amor.

-Yo también quiero compartir mi vida contigo.- dijo Peter y beso a su novio.

-Eso es un sí?.- pregunto Taylor sonriendo entre besos.

-Si!, si, si, si, si...- dijo Peter dando pequeños besos en todo su rostro.

Taylor sonrió y lo abrazo, Peter lo miro a los ojos y se mordió el labio, Taylor conocía esa mirada y no le asombro cuando éste subió a su regazo y lo besó más intensamente moviendo su cadera sobre su pelvis, Taylor gimió en la boca de su novio, mientras Peter se movía haciendo fricción entre sus miembros, alcanzo con su mano un preservativo y se lo colocó a su novio, para Taylor era lo más erótico que podía existir, acaricio sus piernas mientras éste subía a su miembro cerrando sus ojos y gimiendo, Taylor movió sus caderas para penetrarlo aún más, Peter hizo un sonido que lo encendió completamente incentivándolo a moverse más, Peter comenzó a subir y bajar sin un vestigio de vergüenza, sintiendo como disfrutaba su novio así como lo hacia él, en cuestión de minutos Taylor estaba dejando su alma en un nuevo orgasmo junto a Peter.

El fin de semana se quedaron en el departamento haciendo el amor y disfrutando de la compañía del otro, hablaron con Alfred quien no estaba de acuerdo con que Peter se mudara tan pronto, pero Taylor lo convenció diciéndole que llevaría a Peter a la academia, luego Alfred lo llevaría a su casa, Peter estaba indignado porque sentía que lo trataban como a un niño pero después de lo que le sucedió, ninguno de ellos lo dejaría solo nuevamente.

No eran muchas las pertenencias de Peter, a media semana comenzó la mudanza, Adam les ayudo y donde estaba Adam estaba Sebastián, asique terminaron los cuatro cenando en el departamento de Taylor.

-Entonces...saben que la rutina es la primer causa de separación no?.- preguntó Sebastián limpiándose la boca con una servilleta después de comer una porción de pizza.

-Recién se mudan...es una lástima que creas eso, sabes?.- dijo algo molesto Adam.

-Porque?, ibas a invitarlo a vivir contigo?.- pregunto Taylor con una ceja alzada.

-Tal vez, pero ahora sé que no le interesa.- dijo Adam mirando hacia la mesa con cierta molestia en su voz.

Sebastián quedo mirándolo sin saber que decir con la boca entreabierta, Taylor y Peter lo miraron molestos.

-Bueno...no a todo el mundo le sucede, hay parejas que son...son felices así, les gusta, o no se...- dijo Sebastián nervioso y mirando a Adam de reojo.

Taylor giro sus ojos, Adam se mordió el labio y miro de soslayo a Sebastián.

-Estoy seguro que a Taylor y a mí no nos pasará, seremos felices.- dijo Peter sonriéndole a su novio.

Taylor le dio un pequeño beso sintiéndose muy feliz.

-Soy el hombre más afortunado de la tierra.- dijo cerca del rostro de Peter.

-Mmmm...yo también.- dijo éste y volvió a besarlo.

Adam y Sebastián los miraban con una media sonrisa, se miraron entre ellos y notaron que estaban demás allí.

-Ok, es hora de irme...te llevo a tu departamento?, me queda de paso.- preguntó Sebastián a Adam.

-Vives hacia el otro lado.- dijo Adam.

Sebastián le hizo un gesto con sus labios que Taylor juraría no haber visto jamás en su amigo.

-Ok.- respondió Adam con algo más que entusiasmo en su voz.

Peter no notó nada hasta que llego a la puerta y despidió a su amigo y a Sebastián, las miradas entre ellos y las sonrisas que tenía en sus rostros le dieron la idea de que estarían bien.

-Están locos sabes?.- pregunto Taylor mientras se sentaba en el sillón con Peter a su lado.

-Creo que son el uno para el otro.- respondió éste acomodándose entre los brazos de su novio.

-Como nosotros.-

Peter sonrió, y giro su rostro para ver a Taylor.

-Te amo, con toda mi alma.- dijo Peter.

-Yo también te amo, eres lo mejor de mi vida.- Taylor sello con un beso todo el amor que ambos sentían.

Peter volvió a acomodarse entre sus brazos, ese era su lugar favorito, en la seguridad que significaba Taylor, el amor que ambos sentían, y la promesa de un futuro próspero.

La vida que comenzaban estaría llena de momentos que construirían juntos, día a día, con amor y paciencia, superando de a poco los malos momentos pero apoyándose y confiando en el otro.

...