Capitulo 42

Tres días tardo la organización en encontrar a Esteban Cortez, Matthew se lo dejo a Philip y a Julián para que le dieran lo que se merecía, él espero pacientemente, sentado frente al sujeto, cuando acabaron se puso de pie y camino hacia él.

-Tu hermano era más astuto, al menos él tenía códigos, no se metió con mi familia... Tú, en cambio, eres tan idiota como para pensar que podías dañar a los niños, intentarlo, créeme que dejaría que te despellejen vivo, pero me quiero dar el gusto de matarte yo mismo.-

-Soy amigo del cónsul, y tengo mucha familia Mayers.-

-Me alegro. Así el cónsul podrá ayudar a tu familia a repatriar tu cuerpo.- dijo Matthew secamente.

-Una guerra entre tu familia y la mía comenzó cuando mataste a mi hermano!, y será a muerte Mayers, no importa cuántos años nos lleve, mataremos hasta el último de tu casta.-

Matthew miro a los ojos a ese hombre, sabía que era así, había comenzado algo el día que mato a Gabriel y casi le cuesta la vida de su hijo y de Theo.

Eloy le dio un arma, hacia años la utilizaba, era la única que usaba desde que mato a John. Apuntó a la cabeza del sujeto mientras éste lo miraba a los ojos, esa frialdad, sin miedo alguno, ni a la muerte ni al destino, esa mirada de sed de venganza que tenia Cortez, le hizo darse cuenta que era el otro lado de la misma moneda. En ese silencio eterno donde solo se oían las respiraciones de los presentes, Matthew jalo el gatillo dándole un disparo certero en la frente a Cortez.

Los hombres de Isabella sacaron el cuerpo y ella entró mirando a su primo.

-Que quieres hacer?.-

-Cuántos hermanos tiene?.- pregunto Matthew mirando el suelo pensativo.

-Doce, éste era el mayor, los demás son más jóvenes.- respondió ella.

-Tarde o temprano se querrán vengar.- dijo Matthew.

-Podemos ir a su ciudad natal y matarlos a todos.- respondió ella.

-Es otro país Isabella, no puedes entrar en la casa de alguien sin su permiso.- comento Matthew como si fuera una obviedad.

Ésta hizo una mueca y miro a Julián y a Philip que se limpiaban la sangre de sus manos.

-Habrá que hacer algo para eliminarlos a todos o serán un problema.- dijo Isabella.

-Si, pero primero los vigilaremos, me contactare con el jefe de esa ciudad y veré como solucionamos ésto.- respondió Matthew.

Miro a sus muchachos que estaban terminando con la limpieza, el cuerpo de Esteban lo pondrían en un barril con ácidos y no quedarían huellas de su muerte.

Regreso a la mansión intranquilo, Isabella envió gente a la ciudad natal de los Cortez a vigilarlos, no quería más sorpresas, una cosa eran los negocios y otra la familia, ella lo sabía bien.

Ni bien llego vio a los niños dibujando en la sala.

-Hola!.- saludo Matthew.

-Hola papá, papi nos llevara a saludar a Max y a Connor.- dijo sonriente Andy.

Matthew no dijo nada, observo los dibujos y las tarjetas que ambos niños hicieron para sus empleados.

Julián y Philip entraron, saludaron a ambos niños mirando lo que hacían.

Scott bajo las escaleras observando a su esposo, sabía que había estado haciendo, y su rostro de preocupación lo alerto más.

-Que sucedió?, todo está bien?.- pregunto Scott acercándose a Matthew.

-Si, no te preocupes, como es eso que van al hospital?.- preguntó éste con semblante serio.

-Theo irá a verlos está tarde y Andy quiere ir también, no puedo decirle que no, ellos lo salvaron.- le respondió Scott por lo bajo.

-De verdad ira Andy al hospital?.- pregunto Philip a ambos padres.

-Si.- respondió Scott. -iremos a visitar a los muchachos, quiero agradecerles personalmente lo que hicieron por los niños.-

Matthew lo miro sabiendo que no podía hacer nada, no le gustaba la idea que Andy saliera de la mansión pero no podía tenerlo encerrado allí.

-Bien, preparemos la seguridad, avisare a Eloy, tú y Julián háganse cargo, Sanders... Aun está ocupado.- dijo Matthew.

Tanto Julián como Philip sabían que algunos hombres estaban con Isabella.

-Te gusta papi?.- preguntó Theo cerca de Philip, le mostraba una tarjeta que había hecho él mismo.

-Si, para quien es esa?.- preguntó Philip acercándose a él.

-Para Max... Ésta es para Connor.- le respondió mostrándole otra tarjeta.

Julián le dio un beso a su hijo y salió hacia la cocina, Philip hizo lo mismo unos minutos después, Matthew estaba pensativo y eso preocupaba a Scott.

-Que sucede?.- le susurro a su esposo.

Matthew lo guió hasta su estudio para hablar más tranquilo.

-Esteban Cortez no es más un problema, pero si su familia, tiene muchos hermanos, así que tendré que cuidar que ninguno de ellos desee venir a vengarlos.- explico Matthew.

-Como harás?.-pregunto Scott mirándolo.

-Isabella me está ayudando, enviara gente a ese país para vigilar... Tendré que planear ésto bien o puede salir muy mal, es otro país, otras reglas, la organización tiene gente allí, pero no se si se involucraran en un problema personal, no suelen hacerlo, cuando atacaron a los niños si se pusieron a mi disposición porque era New York, pero en otro país las cosas cambian, de todas formas enviaremos gente a vigilar, si las cosas se complican, tomare la decisión más conveniente para nosotros, no nos arriesgare, no pondré en riesgo a nuestra familia ni a mi gente otra vez.- respondió Matthew.

Scott se encontraba en silencio, deseaba creer que todo estaría bien, estaba esperanzado en eso, no quería pensar en que tenía que hacer su esposo para mantenerlos seguro, solo quería que su hijo esté a salvo, nada más.

-Vamos, llamare a Eloy para que éste al tanto, visitaremos a los muchachos en el hospital.-

Scott respiro profundo, y salió del estudio junto a su esposo, su hijo los miro y ambos le dieron una media sonrisa, como siempre, protegerían su mundo a como dé lugar.

… … …

-Hola Max!.- saludo Theo con una bolsa de chocolates. -hola Connor!.-

-Hey!, enano!, que linda sorpresa respondió Max.

-Hola!.- saludo Andy a un lado de su amigo, y con unos globos que había comprado Julián.

Ambos niños entraron con sus padres que les sonreían.

-Hola, esos son para mí?.- pregunto Connor con una ceja alzada.

-Si, para ambos.- respondió éste. -y ésto es para ti, y para ti.- dijo entregándoles los dibujos a cada uno.

-Yo también tengo...- dijo Theo y les entregó los suyos.

-Hola muchachos.- saludo Scott.

-Como están?.- pregunto Matthew.

-Mejor jefe.- respondió Max.

-Gracias, a ambos por lo que hicieron por los niños, no tengo como agradecerles.- dijo Scott mirándolos a ambos.

-No agradezcas, ellos como ustedes son nuestra familia también.- respondió Max.

-Hay mucho que agradecer.- dijo Matthew mirándolos a ambos.

Julián y Philip ya habían hablado con ellos días antes, obviamente también agradecieron a sus amigos todo lo que hicieron.

-Saben quién llamo?, Tom, estaba en Bahamas con Tiffani, quería regresar pero le dije que no, que me invite a su casa cuando me reponga.- comento Max.

-Si, a mí también me llamo, dice que se aburre allá.- dijo Philip con una sonrisa.

-En Bahamas?.- preguntó Connor.

-El quiso irse a vivir allá con su esposa.- respondió Matthew sonriendo.

Tom se había casado antes de que él viajara a Italia con Scott, su esposa era una joven muchacha, habían tenido una hermosa fiesta y ellos le regalaron la luna de miel en Bahamas, pero Tom decidió quedarse y Matthew lo acepto, se merecía ese descanso después de una vida de servirles a James y luego a él.

Conversaron hasta que termino la hora de visita, los niños se fueron contentos y así quedaron Max y Connor también, Scott y Matthew no tocaron mas el tema de los Cortez, más allá de todo lo que vivieron, necesitaba regresar a su vida habitual, ambos niños lo necesitaban, y ellos también.

… … …

Años después...

-Ves ésto es de lo que hablo!, así se empieza un imperio Theo.- dijo Andy de pie frente a la gran construcción.

-Ya tienes un imperio, solo quieres caerle bien a tu suegro nada mas.- respondió éste mirando a los obreros trabajar.

Andy se giro y lo miro mal, luego desvió su vista a la construcción. Ya tenía veinte años, la misma contextura física que su padre Scott pero el carácter de su padre Matthew, trabajaba para él ocupándose de la zona norte de New York, su mejor amigo y hermano Theo, era su mano derecha y la izquierda.

Habían llevado el negocio de la hotelería a su pico máximo, Scott era dueño de algunos y seguía con su empresa de servicio de hospedajes a los estudiantes, también se hacía cargo de la firma de ropa ya que Pam no estaba al frente, Matthew tenía bajo su cargo la cuidad y era el jefe más respetado en la organización, todo su mundo era así, desde que nació, éste era su destino.

-Pedí que hagan un parque allí, así la vista es mejor.- dijo Andy.

Theo giro sus ojos.

-Le pondrás el nombre de tu suegro?.- preguntó con gracia.

-No!.- respondió Andy. -llevará el apellido Parker-Mayers como el resto.-

-Pero...- dijo Theo ocultando una sonrisa.

-Le pondré al salón principal el nombre de ella.- respondió Andy observando el terreno.

-Pollerudo.- dijo Theo negando con la cabeza.

-Tú no sabes lo que es tener a una Italiana de novia.- se excuso Andy mirándolo.

-No, ni que sea mi prima también, tú eres el incestuoso, habiendo tanta mujer en la tierra tienes que casarte con propia prima?.- preguntó Theo.

-No es mi prima, no de sangre.- respondió Andy.

-Y eso qué?, creciste con ella llamándola prima... Su padre es tu tío.- le dijo Theo escandalizado.

-Tus padres también son mis tíos y no compartimos sangre... Dices eso por envidia, porque su amiga no te quiere ver ni pintado.- dijo Andy mirando nuevamente la obra en construcción.

-Porque alguien le dijo que tengo novia aquí.- le reprochó Theo.

-Y no tienes?, la rubia... como es?, Shannon?, Sharon?, no es tú novia?, porque actúa como tal.- le respondió Andy mirándolo nuevamente.

-No es mi novia, solo... Salimos de vez en cuando...- respondió Theo.

-A si?, pensé que era tu novia, eso me dijo el tío Julián, como a él no le agrada...- comento Andy mirando un auto que llegaba.

-A mi padre no le gusta ninguna que no sea santa Amelia que de santa no tiene ni la "S", si supieran lo que hace con la boca.-

-Tu si lo sabes.- respondió Andy. -Allí viene el muerto caminante.- dijo mirando a un sujeto.

Theo se giro para mirar al hombre, éste caminaba hacia ellos con desagrado.

-Buenas tardes.- saludo con una sonrisa Andy.

-Hola.- dijo secamente el hombre.

-Te presentó mi nuevo emprendimiento, que te parece?.- le pregunto Andy.

-Mmmh!...-dijo el hombre con poca gana. -porque estoy aquí?, me diste hasta mañana para pagar.-

-Te di hasta ésta noche, y para asegurarme te pedí que vinieras a hacer un pozo.- le respondió Andy serio.

-Un pozo?.- pregunto desconcertado el hombre.

-Si, los obreros se van en un rato, así que te quedaras a hacer un pozo.- respondió Andy.

-Para que un pozo?.- preguntó nuevamente el sujeto.

-Porque no voy a poner a mis muchachos a hacerlo. Cuanto mides?.-

El hombre lo miro serio entendiendo para quien era el pozo.

-Te pagaré, te lo juro.- le dijo sabiendo la reputación de Andy.

-Si ya lo sé, pero por las dudas harás el pozo, y dile a tu familia donde estarás, aquel...- dijo señalando una desnivelación del suelo. -ese era Jony, no le dijo a nadie que estaría aquí, obviamente no pago y ahora nadie lo viene a ver, es muy triste... Así que, haz el pozo y profundo, no quiero que tu cuerpo ande molestando a los obreros, después se quejan...-

Theo le alcanzo una pala y éste la tomo temeroso.

-Los muchachos se quedaran contigo por las dudas...- Andy señalo a dos hombres que se acercaban a ellos. -Y a la medianoche...- dijo serio y mirándolo a los ojos. -te quiero aquí, y con mi dinero, o te mueres, no hay otra opción, entiendes verdad?.-

El hombre asintió varias veces.

Andy salió caminando hacia su auto.

-Bien profundo el pozo.- le grito mientras entraba a su auto.

El hombre se quedo de pie mirando la pala y a los dos sujetos que lo observaban serio, los obreros estaban por retirarse y él debía cavar.

Andy tenía mucho trabajo por delante, ser hijo de Mayers y Parker tenía sus responsabilidades, sus padres eran empresarios importantes y él no se puso como meta cumplir las expectativas de ellos, ni tampoco sus padres le motivaban a hacerlo, era libre de elegir, y eligió bien cuando decidió ser parte de la organización, claro que Matthew lo cuidaba más que al resto de sus empleados, él era el príncipe de esta historia, un príncipe que vivía en un paraíso, debajo del infierno.

FIN

… …

Muchas gracias por permitir que esta historia llegue a sus corazones, gracias a ustedes se convirtió en tres historias que me permitieron llegar más allá de mis propias expectativas. Les agradezco su compañía y apoyo en todos estos años, y en unos dias estará disponible una nueva novela dedicada a la familia Mayers.

Muchas, muchas gracias a todos.