Hola a todos, aquí SilentDrago. Antes de empezar, solo diré lo siguiente sobre este cuento:

«Dedicado a aquellos que juegan con el canon, pero especialmente a los que creen que pueden apropiarse de él».

Con eso en claro, demos inicio.


El invasor con lápiz

Ahora tú y yo estaremos juntos para siempre, Anna.

Michael, no sabes lo feliz que me hace escuchar eso.

―Qué buena historia he creado.

Frente a su computador, Rogelio Lunari se regocijaba de su creación. Fanático del anime y las películas de acción, pasaba gran parte del día disfrutando de aquello vía streaming. Sus pasatiempos, eso sí, no se limitaban a eso. A él le gustaba crear historias con sus personajes favoritos, poniéndolos en situaciones distintas a las de sus fuentes originales; en otras palabras, escribía fanfiction.

―Anna debería estar con alguien como Michael, no con el tonto de Bob.

Anna era la protagonista de su anime favorito y un personaje que le encantaba. Bob, por otro lado, era alguien a quien despreciaba profundamente; no entendía como el autor de la serie original los había emparejado al final. Por lo mismo, decidió crear una historia en la que Anna se enamorara de Michael, un personaje bien parecido y que tenía las cualidades que le faltaban a Bob.

Solo había un detalle: Michael no existía en la serie original; era un producto de la cabeza de Rogelio.

Lo mismo pasaba con Cindy, a quien creó con el único fin de que fuera pareja de Gary, quien era canónicamente gay. A Rogelio le molestaba que dicho personaje fuera homosexual («Es demasiado genial para ser un maricón», aseguró despectivamente en su momento) y optó por emparejarlo con una mujer en uno de sus fics.

En general, el muchacho utilizaba aquellas series que decía adorar con el único fin de introducir sus propios personajes, los cuales invariablemente eran los protagonistas. Sí o sí debía hacer que los canónicos terminaran con los originales. ¿Escribir algo cien por ciento propio? Jamás se le había ocurrido; le resultaba más sencillo crear cosas con personajes ya existentes y mezclarlos con aquellos entes suyos, los cuales muchas veces rozaban la perfección en cuanto a su personalidad.

En cuanto a los comentarios que recibía, eran escasos. No obstante, la mayoría eran negativos, criticando no solo a sus OCs, sino también la calidad de las historias, superficiales como un charco o llenas de escenas para adultos entre los canónicos y los foráneos. Él no hacía caso, asegurando ser un fan más que apostaba por cosas distintas.

Cierto día, se dispuso a escribir un nuevo fic. Ya tenía en mente tanto al personaje existente a utilizar como al de su creación. Ubicado frente a su escritorio, comenzó a cranear las líneas de lo que prometía ser una historia tan mala como las anteriores, pero que escribiría de todas formas.

Pasó minutos inmerso en dicha tarea. Finalmente, cuando se disponía a utilizar el teclado, comenzó a sentir una pequeña molestia en su mano derecha.

―Posiblemente deba hacer una pausa antes de empezar. Ya pasará pronto.

No obstante, lo que al principio parecía un ligero dolor se convirtió en algo mucho más serio y desconcertante, para espanto de Rogelio.

―¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?!

El dorso de su mano comenzó a abrirse dejando heridas importantes. Lo curioso era que dichas heridas parecían seguir un patrón, deletreando una palabra en plena carne. Primero una I, luego una N, después una S...

A los pocos segundos, podía leerse claramente la palabra INSOLENTE.

―¿Insolente?... ¿Qué quiere decir esto?... ¿Qué está pasando? ―se preguntaba Rogelio entre jadeos. Había experimentado un dolor insoportable con cada letra que se había escrito en su humanidad. Un charco de sangre manchaba de rojo las baldosas del piso, con el líquido aún manando de las llagas.

―No entiendo que... ¡AHHHHHHHHHHHHHHHH!

Ya no era su mano lo único que dolía: su cuerpo entero comenzaba a abrirse y emanar sangre. En cada centímetro de su piel se escribía la palabra INSOLENTE, y no parecía que la misteriosa fuerza que lo lastimaba fuera a detenerse.

―¡YA BASTA! ¡NO AGUANTO! ¡QUE ESTO SE DETENGA! ¡QUE SE DETENGA! ¡AHHHHHHHHHHHHH!

De repente, silencio.

Rígido como un tronco, abierto por cada rincón con la palabra INSOLENTE grabada múltiples veces como sanguinarios tatuajes y totalmente desangrado, Rogelio Lunari yacía boca arriba con la boca torcida y los ojos bien abiertos, aunque vacíos y sin ver nada. Bajo él, un lecho líquido de su propia sangre.

No había alcanzado a escribir ninguna línea de su nuevo fic.


A cientos de kilómetros, en un departamento en Japón, un hombre de anteojos escribía en su computador. A un lado, estaban los ejemplares originales del manga del que derivaba el anime favorito de Rogelio.

«¿Acaso creíste que no me daría cuenta? Imbécil», pensó con molestia mientras colocaba el punto final de su escrito.

El sonido de su celular interrumpió su muda furia.

―Tsurugi-sensei, soy yo. ¿Ya tiene listo el próximo capítulo?

―Sí, sí, ya está listo. Mañana se los hago llegar.

Habiendo terminado por el momento, decidió retirarse a descansar un rato.


En caso de que no haya quedado claro, no estoy atacando la creación de fics. Yo mismo he escrito varios y sería un descaro de mi parte hacer algo así. Lo que sí me molesta (en realidad, lo odio) es el hecho de que cierta gente cree OCs con el único fin de emparejarlos con los personajes canónicos de una obra cualquiera. Esto va también para historias del tipo personaje X y tú, famoso X y tú y todos sus derivados, y para material de fans como fanarts, doujins, etcétera, que incluyan parejas canon x OC.

A diferencia de la mayoría de los fickers, yo también soy autor original; he escrito mis propias obras y creado mis propios personajes. Un personaje tiene cierta esencia del autor y debe respetarse eso. Desde mi punto de vista, el ficker típico juega con el canon, pero trata de respetar el material original, cosa que el que crea parejas canon x OC no hace; el de ese tipo intenta introducir «canon» a la fuerza y le da lo mismo el autor o la fuente misma. A mi modo de ver, ese es el peor insulto que se le puede hacer a un creador. Solo cuando las parejas canon x OC incluyen a un personaje muy secundario en su obra de origen, puedo hacer la vista gorda.

Tal vez no todos estén de acuerdo conmigo, pero no pienso cambiar mi visión. Si se crean OCs para un fic, hay que usarlos con cuidado, no a tontas y a locas. Espero que me hayan entendido.

Sin nada más que decir, SilentDrago se despide de momento.