The Last Fighter Capítulo 1

Capítulo 1: Creando un nuevo proyecto de torneo internacional.

28 de octubre de 2018, FIFA en Zúrich, Suiza

Una ceremonia se estaba realizando con todos los países del mundo, esto con tal de celebrar la finalización de la copa mundial realizada en Rusia. Variados eran los agentes del deporte de cada país que se habían reunido para celebrar esta oportunidad, había desde copas de vino, variados tipos de queso, chocolates, platillos especiales, entre otros elementos, pero a su vez existía otra razón por la cual el presidente de la federación, Gianni Infantino, había solicitado que todos estuviesen presentes en esa oportunidad tan especial, la razón era la de poder elegir a un nuevo jefe que representaría en los años venideros a la asociación mundial de futbol para poder realizar nuevos proyectos que atrajeran a más gente a ver su querido deporte o para hacer los otros deportes un poco más llamativos. Eran varias las opciones que se veían posibles para dar una nueva visión al deporte, pero luego de una extensa votación Estados Unidos se corono como el triunfador dando inicio al nuevo liderazgo por parte de Leo River, un inversionista fanático del deporte que conocía suficiente acerca de cómo nivelar bien el futbol profesional lo que llevo a ser escogido por sus pares, o por lo menos eso hacía pensar al resto de sus compañeros presentes. Era momento en que Leo River diese su prominente discurso acerca de cómo se sentía el ganar el gran honor de dirigir la asociación del deporte que tanto amaba.

-Es un verdadero honor el poder ser el representante de este hermoso deporte y, pues como bien lo mencionaron, tratar de tener una visión novedosa para seguir disfrutando más no solo de este deporte si no de los demás también…-aun dando estas palabras de ánimo, Leo sabía que sería un trabajo algo complicado el poder controlar de buena manera el mundo del futbol, esto ya que el era parte de un país en donde el futbol no era tan bien evaluado como lo era en otras gamas como el Beisbol, Basquetbol o el Futbol Americano, debería hacer un mayor esfuerzo para no ser degradado o visto como alguien que no sabe lo que hace, aunque prefería no pensar mucho en el tema-y pues, ahora sigamos celebrando por esta grata sorpresa y por los mejores años que se nos vienen más adelante, ¡salud a todos!

La música comenzó a sonar de fondo, era una tonada tranquila que amenizaba el ambiente para poder tener una conversación más amena, todos felicitaban a Leo por su nuevo puesto adquirido, otros le daban algunos consejos para mejorar algunos aspectos del deporte y otros le jugaban una que otra broma que hacían que Leo se liberara un poco de la tensión que tenía al pensar demasiado en cómo podría hacer cosas más novedosas, fue cuando en ese momento se le acercó un representante del deporte de Rusia y comenzaron a conversar sobre el nuevo puesto adquirido por Leo.

-Lo felicito señor River, no cualquiera es elegido para el cargo de presidente de la FIFA, así que me imagino que usted debe tener habilidades que muchos de aquí han visto en usted…-el representante tomo un sorbo de su copa de vino mientras miraba detenidamente como Leo lo miraba con una sonrisa algo nerviosa-lamento mi descortesía, mi nombre es Dmitry Petrov, soy el representante del deporte en mi país, incluido el futbol.

-¿De todo el deporte? Creí que esos puestos debían ser ocupados por más de una persona, me refiero por todo el trabajo que conlleva…-Leo pudo ver como Dmitry daba una sonrisa dejando su copa en la bandeja de uno de los camareros que se estaban dando vuelta por todos los rincones del salón, haciendo que Leo tratase de arreglar las cosas-pero, me imagino que no eligieron porque puede cumplir una gran cantidad de tareas a la vez, ¿no?

-Se podría decir que si, todos somos elegidos no solo por nuestros conocimientos acerca del tema, sino que también debemos ligarlo con la capacidad que tiene la persona para tomar riesgos, de innovar un poco haciendo que todos queden boca abiertos por algo que jamás se esperaron que pasaría, lo que conllevaría a tener tanto personas disidentes de la decisión y personas que creen que es una idea genial que los podría llevar a una nueva era del deporte-Dmitry tomo otra copa en esa oportunidad de champagne y le entrego una sonrisa a Leo que había quedado algo pensativo con lo que le había dicho este acerca de tomar riesgos-aunque esa es solo una visión de un humilde servidor, pero creo que sería muy interesante ver algo más que solo futbol en la televisión, ¿no está de acuerdo, señor presidente?

Las palabras de Dmitry resonaban mucho en la cabeza de Leo mientras veía como este se alejaba para conversar con otros colegas del rubro, aunque esto solo hizo que fuese afuera a tomar algo de aire mientras miraba la hermosa ciudad de Zúrich pensando detenidamente en todo lo que podría hacer con el poder que le habían otorgado, pero que podría conllevar a un enorme riesgo que lo podría costar el cargo o quizás, de manera algo exagerada, su vida, sus manos temblaban mientras se tomó por completo la copa de vino que aún tenía en su mano, lo que le digo el valor de volver a la fiesta donde debía seguir conversando con sus demás colegas.

28 de octubre de 2018, Enjoy Coquimbo (Casino), Coquimbo, Chile.

Muy lejos de donde ocurría esta reunión, en Chile, estaba sucediendo algo en uno de los casinos de la zona, el Enjoy de Coquimbo para ser más claros, hubo una pequeña pelea entre algunos jugadores que habían bebido más de la cuenta y estaban molestando a más de alguno en la sala, sobre todo por el hecho de que uno de los sujetos estaba a punto de quitarse el pantalón para orinar las tragaperras, por sentir que estas le estaban robando el dinero a propósito.

-¡Estas hueas son un puro robo, estos hueones las controlan!-la voz del sujeto ya evidenciaba la gran cantidad de alcohol que había consumido, lo que llevo a llamar al guardia de turno para que lo sacara del lugar, aunque no era el único que estaba en ese estado, el otro sujeto con el que estaba peleando anteriormente estaba molestando a una pareja que estaba jugando Black Jack, lo que hacía peor el poder intentar detener a los dos sujetos-¡voy a mear toda esta mierda pa' que aprendan a respetar a la gente!

Aunque este nivel de valentía le duro poco al ver que se acercaba el supuesto guardia que habían llamado hace unos minutos atrás, se notaba que tenía un cuerpo formado y con mucha musculatura, lo que asustaría a cualquiera y más cuando con una sola mano lo levanto a él junto al otro sujeto, haciendo que todos quedaran algo horrorizados por ver como trabajaba el guardia, siendo que este estaba siendo observado por las cámaras de arriba, fue cuando el guardia dio un fuerte suspiro y miro a los dos sujetos.

-Ok señores, les voy a dar dos opciones, considerando el estado en el que están, se retiran de manera calmada y sin meter ningún tipo de ruido o…-el guardia recibió una fuerte patada por parte de uno de los sujetos, lo que no lo inmuto para soltarlos, aunque lo que si le molesto fue ver que uno de los dos sujetos lo escupía directamente a la cara-o…

Chúpame el pico, maricón culiao!-en cuanto el sujeto dijo esto, el guardia los lanzo a ambos a través de la ventana con mucha fuerza, haciendo que estos se retorcieran de dolor, mientras que el guardia se limpiaba el rostro luego de haber recibido esa supuesta humillación por parte de ellos, aunque esto solo hizo que lo llamaran de la central de arriba de donde estaban observando todos los movimientos que este hacía.

-Mierda, no otra vez…-al parecer no era la primera vez que le llamaban la atención por hacer de manera tan extrema su trabajo, en este caso arrojando a los borrachos por las ventanas de los edificios, por suerte no de un segundo piso o algo por el estilo, así que solo prefirió ir a ver qué era lo que había ocurrido esta vez-¿me llamo jefe?

-Si, por desgracia te estoy llamando nuevamente para llamarte la atención por tu trabajo…-el jefe de guardias era un sujeto algo tranquilo, pero cuando tenía que ponerse serio cambiaba completamente su rostro como si estuviese absolutamente furioso o por lo menos esto aparentaba, haciendo que el guardia se sintiera algo incomodo-es la cuarta vez esta semana que haces lo mismo Alexis, es como si no te importara el bienestar de los clientes o que por lo menos velases por sacarlos de una manera menos agresiva.

-Señor, ellos estaban insultándome y me escupieron a la cara como si no fuese nada, no se estaban comportando de la mejor manera como para poder escoltarlos fuera, además yo les di esa opción…-Alexis pudo ver como su jefe solo ponía sus manos al frente tomando atención a lo que este le decía, aunque aún con esto Alexis sentía que no venían buenas noticias-trate de hacerlo de una mejor forma, pero ellos…

-Lo siento Alexis, te advertí que si volvía a hacerle eso nuevamente a otros clientes de casino y, además, romper nuevamente algún elemento del mismo te iba a despedir sin derecho a poder defenderte ni mucho menos-Alexis apretó los puños con fuerza al ver que todo el esfuerzo por conseguir ese nuevo trabajo habían sido en vano, al parecer la manera que este tenía de defender a otros era muy agresiva para un casino como el Enjoy Coquimbo o bueno en ningún lugar al parecer de los que este ha trabajado-por favor, deja tus llaves, linterna, uniforme y tu identificación antes de retirarte del lugar.

-De acuerdo, gracias por la oportunidad…-Alexis fue a los casilleros y se cambió de ropa lo antes posible, luego dejo sus cosas en la oficina retirándose del lugar, en esa ocasión usaba una chaqueta que lo cubría por completo, unos pantalones de jeans y unos guantes negros, además de llevar un casco completamente negro en la mano, fue cuando llego al subterráneo para tomar su motocicleta-bueno, creo que hoy volveré más temprano a casa… espero que mi hermana no esté despierta…

La casa de Alexis se encontraba en la otra ciudad conjunta de Coquimbo, La Serena, no le complicaba el hecho de tener algún trabajo en cualquiera de las dos ciudades, aunque no había tenido tanta suerte debido de mantener estos por algunos problemas con algunos de los clientes, aunque fuese por el más mínimo detalle, lo que siempre lo llevaba a tener problemas con sus jefes o con estos mismos clientes fuera del trabajo, como estaba pasando en este momento. Antes de que Alexis pudiese subirse a su moto, pudo ver como los dos sujetos que antes había sacado a la fuerza del casino habían vuelto con un grupo numeroso de personas, 10 para ser exactos, todos con palos, cuchillos, cadenas, entre otros elementos que solo hicieron dar un fuerte suspiro a Alexis.

-Te cosiste, cochino culiao, vay a pagar por todo el daño que nos hiciste…-los sujetos comenzaron a acercarse lentamente a Alexis para comenzar a golpearlo con las diferentes armas que estos tenían, por lo que este empezó a hacerse sonar los dedos de las manos uno por uno, lo que hizo que los sujetos con armas avanzaran más rápido-¡masácrenlo!

-Que molestos son… pero si quieren jugar…-en tan solo un movimiento de Alexis desapareció del lugar dejando boca abierta a todos los que querían atacarlo, más cuando dé a uno empezaban a sentir un fuerte dolor en todo el cuerpo, cayendo al piso como si ya no estuviesen con vida o quizás algo peor, fue cuando los sujetos sacaron unas armas de fuego apuntando a todos lados sin saber por dónde saldría Alexis, lo que hizo que este se riera-deben estar demasiado preocupados de lo que les pueda pasar para usar esas armas, aunque no les ayudara en nada…

-¡Aparece, mono culiao! ¡Deja de ser tan cobarde!-los sujetos no podían ver nada, solo veían a sus hombres tirados en el piso sin moverse, era claro que si no disparaban antes de que apareciera Alexis terminarían igual o quizás peor que ellos, fue cuando sintieron una respiración detrás de estos y comenzaron a disparar como locos, lo que hizo que llamaran la atención de las personas del casino-¡hijo de puta! ¡Muere!

-Fallaron…-Alexis apareció de golpe y derribo a los dos sujetos con un fuerte golpe en la quijada, haciendo que estos dieran un fuerte rebote en la acerca, los dientes y la sangre fueron lo único que se podía ver de los cuerpos de los sujetos que caían inconscientes, esto hizo que las personas del casino quedaran demasiado sorprendidas al ver esto, como si hubiesen visto la escena de alguna película de acción de superhéroes o algo por el estilo-mierda… al menos aparecieron justo al final de todo, será mejor que solo tome mi motocicleta y salga de aquí…

Con una velocidad casi alucinante tomo su moto y salió a toda velocidad del casino en dirección a su casa en La Serena, a Alexis le encantaba el poder andar en su moto mirando la oscuridad a su alrededor, era como que le traía algunos recuerdos, de cuando era pequeño y salía con su padre en noches oscuras parecidas a esa en donde se metían en un bosque solo para hacer una fogata para hablar sobre mitos y leyendas de Chile, desde lo que era el norte hasta lo que era el sur, todas las leyendas las conocía al revés y al derecho, eran momentos que este guardaba con mucho cariño en su corazón, pero que a su vez le daba tristeza el saber que ya no podría vivir nuevamente esos hermosos momento. Ya habían pasado 2 horas de viaje y por fin Alexis estaba llegando a su hogar, aunque sin mucho ánimo de entrar a este, ya que de seguro su hermana le llamaría la atención por haber perdido otro trabajo después de haber solo trabajado 4 días, aunque sabía que era algo inevitable el enfrentarse a su hermana por lo que decidió entrar.

-¡Ya llegue Tamara! ¿Estas despierta?-Alexis pudo escuchar una cierta explosión que venía de la habitación de Tamara, cualquier hermano normal se hubiese preocupado por este pequeño detalle, pero Alexis sabia de lo que se trataba ese sonido, lo que le daba algo de migraña-esto tiene que ser una broma, por favor que no sea lo que estoy pensando…

Al momento en que Alexis abrió la puerta de manera inesperada, cualquiera se hubiese imaginado que quizás Tamara estuviese teniendo relaciones con alguien mientras que Alexis estaba trabajando, pero en cambio se la encontró pegada al computador jugando una partida de Call Of Duty, lo que hizo que este diera un fuerte suspiro mientras veía como su hermana comenzaba a gritar.

-Vamos, no sean idiotas, hay que proteger bien los flancos para que no nos caguen, juro que si se mandan un condoro…-Tamara tenía mucha movilidad para usar el teclado, esto ya que ella llevaba mucho tiempo jugando videojuegos, desde que tenía 10 años para ser exactos, entonces sabía bien como hacer cada movimiento necesario en cualquier tipo de videojuego, lo que siempre sorprendía a Alexis, aunque en esta ocasión estaba algo preocupado porque él había salido de la casa a las 16:00 P.M. y estaba volviendo a las 23:00 P.M. por lo que le quedaba claro que su hermana estaba jugando casi 7 horas sin parar en el computador-¡Ahora es cuando, ataquen!

-Tamara…-Alexis pudo de ver como esta no le prestaba atención, estaba demasiado concentrada como desviar la mirada por cualquier cosa, lo que lo incluía a este, lo que hizo que comenzara a perder la paciencia-¡Tamara!

-¿Qué quieren por la mierda…?-la valentía no le duro mucho a Tamara al ver que su hermano mayor estaba justo en la puerta de su habitación viéndola con una mirada amenazante, esto a cualquiera lo tendría sin cuidado, pero al parecer Tamara le tenía mucho respeto a Alexis como para ignorarlo o como para dejarlo hablando solo o algo-lo siento chicos, debo retirarme, yo creo que mañana me conecto, cambio y fuera…

-Así que en esta ocasión fueron cuanto… ¿7 horas? ¿en serio estuviste 7 horas sin pararte de la silla?-Tamara dejo sus audífonos mientras bajaba la mirada algo avergonzada por lo que le había dicho Alexis, este solo se cruzaba de brazos y se apoyaba en el marco de la puerta sin quitarle los ojos de encima a su hermana-sabes que puedes hacer todo lo que quieras, pero no puedes estar casi toda la noche jugando, ¿acaso se te olvida que aun estas hiendo a la escuela y que aún no comienzan tus vacaciones de verano?

-Ya lo sé Alexis, no me había dado cuenta de que había pasado tan rápido el tiempo, sabes que cuando juego me pego demasiado e ignoro las horas que están pasando…-Tamara se levantó y se estiro con fuerza para acercarse a la puerta de su habitación para ver de mejor manera a su hermano, quien aún la miraba con algo de seriedad-además tengo 18 años, se lo que debo y no debo hacer Alexis…

-Como digas, recuerda que yo soy el hermano mayor y trato de velar porque hagas bien las cosas, o por lo menos lo intento…-Alexis comenzó a moverse a la sala y se lanzó en el sillón mientras se quedaba mirando el techo con las manos en la cabeza, dando un fuerte suspiro-aunque para ser honestos, no he sido el mejor ejemplo para seguir que digamos…

-Te volvieron a despedir, ¿verdad?… hermano, es el cuarto trabajo este mes en el que te han corrido, ¿Por qué fue esta vez?-Tamara se colocó un pantalón y se puso en el otro sillón mirando detenidamente a su hermano, fue cuando pudo ver que tenía un poco desgastado los nudillos de los puños, aunque esto no se notaba a simple vista-otra vez peleas con borrachos, esos idiotas siempre te están costando los trabajos Alexis, no puedes estar cayendo ante todas sus provocaciones o te dará mala reputación como guardia de seguridad.

-Es algo inevitable hermana, es algo que hace que me hierba la sangre y más cuando a veces insultan mi honor y esas cosas… créeme que si estuvieses en mi lugar te pondrías igual…-Alexis no era un mal chico, era un joven de 23 años alto y con buena musculatura, de ojos castaños al igual que su pelo, pero este último un poco más oscuro, era un chico muy preocupado por su familia, sobre todo de su hermana menor, aunque varias ocasiones han tenido alguno que otra discusión por los problemas de poder mantener un trabajo o por la adicción que adquirió Tamara para alejarse un poco de la realidad-creo que mejor me voy a distraer un poco…

-¿Iras nuevamente al gimnasio? Siempre que te quedas sin trabajo o terminamos de discutir siempre te vas para allá, y a veces me pregunto si ese lugar aún sigue abierto o no…-Tamara vio como su hermano iba a su cuarto a cambiarse de ropa, esta solo suspiraba mientras tomaba su teléfono para hablar por chat con algunos de sus amigos, esperando que su hermano saliera de la habitación para seguir hablando-debes encontrar pronto un trabajo hermano, no creo que el dinero que ahorraste antes nos dure para otro año más…

-Lo tengo claro hermanita, pero al menos eso nos ha ayudado para poder sobrevivir los últimos 3 años, ahora solo queda poder encontrar un trabajo en donde no sean tan exigentes…-Alexis salió de la habitación con una chaqueta negra, una camiseta rojos al igual que sus pantalones, con unas zapatillas blancas, haciendo que su hermana lo quedara viendo mientras este metía en su mochila una botella de agua que tenía guardado en el refrigerador, lo que hizo que esta se levantara de golpe-en fin, ya me voy al gimnasio, recuerda que debes dormir, mañana tienes escuela y no puedes llegar otra vez tarde o el director me dará otro de sus discursos sobre la "responsabilidad".

-¿Lo extrañas?-Alexis quedo algo anonadado con la pregunta de Tamara, en realidad no era la primera vez que esta le hacia esta pregunta, pero él nunca la contestaba porque algo en su mente le bloqueaba el habla, un recuerdo algo horrible que este quería olvidar a toda costa-es que siempre que dices que vas a ir al gimnasio a entrenar, se te nota un pequeña sonrisa, como si extrañases estar en torneos como antes… no se quizás, solo sean pensamientos locos que tengo…

Alexis no le respondió la pregunta, solo le dio un besos en la frente y le entrego una sonrisa a su hermana mientras salía rápidamente de la casa, haciendo que esta diera una pequeña sonrisa como si hubiese entendido a lo que este se refería con ese beso en la frente, lo que la dejo más tranquila mientras se dirigía nuevamente a su habitación para ponerse a dormir. Siempre que Alexis se dirigía al gimnasio se ponía a trotar, siendo que este lugar se encontraba a unas 10 cuadras de su casa, algo que para él era la oportunidad perfecta para ponerse a correr para así pensar en algunas cosas, no solo en la búsqueda de trabajo, sino que también en lo que le había dicho Tamara, ¿sería que realmente el extrañaba participar en los torneos que tantas felicidades le habían traído? Varios recuerdos lo inundaron mientras seguía corriendo, donde el combatía con mucha alegría y confianza, además de recordar a una chica que siempre lo acompañaba entregándole una sonrisa, lo que hizo que este despertara de golpe viendo que ya se encontraba en la entrada del gimnasio, que se notaba que llevaba mucho tiempo cerrado o que quizás estaba abandonado, eso era lo que cualquiera pensaría si solo mirase desde afuera, pero Alexis sabía que adentro todo se mantenía aun en orden, esto porque el siempre que va al gimnasio se encarga de limpiar y de ordenar todo lo que le es posible, gracias por la llave que le habían entregado para poder usar el gimnasio las veces que este quisiera. Estuvo mirando detenidamente la entrada del gimnasio dando una fuerte sonrisa por tantos recuerdos que le traía, por suerte el gimnasio se ubicaba en un lugar algo apartado de las casas de la zona, todo esto para no molestar a los vecinos cuando se estuviese practicando hasta altas horas de la noche, como era lo que haría Alexis en ese momento.

-Muy bien, creo que es momento de empezar-Alexis saco la llave de la entrada y abrió con fuerza la puerta para ver como una oscuridad cubría casi por completo el lugar, se notaba una pequeña capa de polvo que se dispersaba por cada uno de los rincones del gimnasio, lo que hizo que este diera un fuerte estornudo que lo hizo moverse rápidamente para encender la luz y abriese las ventanas, se podían ver variadas cosas, desde una pequeña arena donde se podían enfrentar dos o más personas, variadas pesas de distintos pesos, sacos de boxeo, cuerdas para saltar, algunas para practicar de mejor manera el movimiento entre pierna y brazo, lo que servía mucho para personas que practicaban artes marciales mixtas o kickboxing, aunque a Alexis también le servía esto y mucho los demás elementos del gimnasio, aunque primero se preocupó de limpiar cada rincón para no tener problema de que mientras este entrenando se le acumulen los pulmones con polvo-maldición se nota que nota que no había venido hace mucho tiempo, debo dejar de abandonar por tanto tiempo este lugar…

-Pues deberías empezar a ponerle más atención a tu entrenamiento en vez de solo estar buscando un trabajo que no te satisface…-Alexis seguía limpiando mientras miraba como un anciano entraba en el gimnasio, este usaba un bastón, tenía una larga barba blanca que se complementaba con su color de cabello, además de llevar con él un traje como si fuese un maestro de artes marciales, aunque Alexis solo dio una sonrisa al verlo-ha pasado tiempo desde la última vez que nos vimos, mi joven aprendiz…

-Maestro Inoue, es un honor volver a verlo después de tanto tiempo-Alexis hizo una reverencia ante al anciano haciendo que este asintiera la cabeza en respuesta a esto, con esto Alexis pudo seguir limpiando el lugar hasta dejarlo un poco más limpio para poder entrenar a gusto-creí que ya se había devuelto a Japón o por lo menos eso me dijeron hace como 1 mes atrás cuando quise buscarlo para entrenar…

-Pues fui momentáneamente, era mucho el tiempo que pase fuera de mi amado país, pero sentí que debía volver lo antes posible aquí a Chile para completar, quizás, una misión que me quedo pendiente…-el maestro Inoue comenzó a acercarse a Alexis y comenzó a revisarlo de la cabeza a los pies golpeando en lugares específicos con su bastón como si estuviese verificando algo, lo que en cierto punto puso algo incomodo a Alexis-por lo visto no has perdido tu masa muscular, eso quiere decir que sigues manteniendo tu régimen de entrenamiento, es algo de admirar considerando que hace mucho que dejaste los torneos hace ya casi 3 años… me pregunto por qué…

-Cuerpo sano conlleva a tener una mente igual de sana, me ha ayudado mucho en los momentos más difíciles-Alexis comenzó a golpear con fuerza uno de los sacos mientras el anciano se sentaba viendo cada movimiento que este hacía, como si estuviese esperando el ver alguna cosa en particular-además, puedo practicar algunas de mis técnicas en este lugar… sin que nadie me interrumpa…

-Aun con eso, no entiendo la razón para practicar nuevas técnicas si no las vas a usar más que solo para sentirte contigo mismo… esa es una maldita patraña que tú mismo quieres creer…-el maestro Inoue se levantó de su lugar y se puso en frente de otro de los sacos de boxeo que estaba ubicado a unos centímetros de donde estaba Alexis, haciendo que este interrumpiera su rutina y mirara lo que el maestro iba a hacer-¿quieres saber que es una técnica que no se ocupa en torneos? Pues… mira bien… ¡Kamikaze!

-¿Qué?-Alexis pudo ver como con una carga del cuerpo del maestro Inoue pudo hacer que su brazo diera un fuerte movimiento que se vio reflejado en el puño del maestro destruyendo el saco de boxeo y abriendo un enorme agujero en la pared, que hizo que Alexis quedara con la boca abierta-pero… ¿Cómo…?

-Si vas a estar entrenando es mejor que sea por algo más que solo mantener un estado físico envidiable… porque si no tus técnicas ni siquiera serán capaces ni de hacerle un rasguño ni a la primera capa del saco que tienes en frente…-el maestro Inoue volvió a tomar su bastón y se quedó mirando a Alexis, quien solo seguía algo pasmado al ver la gran cantidad de energía que aún tenía su maestro, aunque este solo dio una pequeña carcajada-créeme que en mi juventud eses golpe era más destructivo, pero debo de admitir que de todas formas aun no pierdo esa chispa que alguna vez tuve… ¿tú que dices Alexis? ¿todavía tienes esa chispa que te daba esa motivación para ganar cada campeonato y torneo?

-No lo sé… no sé si aún tengo lo necesario para considerarme…-Alexis apretó los puños y no pudo terminar la frase, haciendo que el maestro Inoue se pusiera frente a este y le levantara la mirada, haciendo que Alexis lo mirara algo sorprendido-maestro…

-Es hora de que empieces a entrenar de nuevo como se debe pequeño… yo me encargare de volverte a convertir en el mejor luchador que el mundo haya conocido…-el maestro Inoue comenzó a caminar hasta volverse a sentar en su lugar mientras le entregaba una sonrisa a Alexis, haciéndole entender de que lo que estaba diciendo era real y no estaba bromeando-¿hay alguna queja de que quiera entrenarte para eso?

-No… maestro…-Alexis volvió a hacerle la misma reverencia al maestro Inoue poniéndose en posición para comenzar con el intenso entrenamiento que le esperaba, aunque no lo demostrase por fuera, se notaba que por dentro estaba muy emocionado por comenzar a entrenar de verdad, esto debido que aunque el no quisiese admitirlo, las peleas eran su vida y jamás podría alejarse de estas por mucho tiempo-¡comencemos maestro!

5 de enero de 2019, departamento especial del nuevo presidente FIFA, Nueva York, Estados Unidos.

Han pasado casi 2 meses desde que se eligió a Leo como el nuevo dirigente de la FIFA y desde entonces que no ha parado de recibir peticiones de qué hacer con su nuevo puesto, desde hacer un nuevo campeonato mixto de futbol en donde hubiese una buena distribución de hombres y mujeres por cada equipo, otros le ofrecían ideas alocadas como futbol con caballos al estilo polo, futbol en el agua, futbol en un avión, entre otras millones de cosas algo ridículas, a su vez también tenía que preocuparse de ver los torneos de las diferentes ligas de futbol, ver como organizaría la copa américa en Brasil ese mismo año, ver como lo sería el mundial de futbol en 4 años más, ver la Eurocopa, entre otras millones de cosas que lo tenían casi colgando de un pie. Para colmo las variadas confederaciones de deportes de los diversos países le exigían que realizara un nuevo proyecto que pudiese llamar la atención que el futbol y así tener más espectadores tanto en la televisión como en los estadios, era muy complicado el poder idear algún nuevo proyecto siendo que ya estaba complicado viendo los otros campeonatos del mundo, fue como que el mejor momento de su vida se había vuelto el más horrible que haya tenido que vivir en los años que llevaba tanto como inversionista como fanático del deporte.

Su mujer lo acompañaba en su trabajo, Sarah Tower, una mujer que tenía buena mano para los negocios, la organización y la distribución de diversos elementos, fue contratada por Leo en el momento en que tomo su puesto para que esta lo pudiese ayudar en la toma de decisiones, en la organización de los diversos campeonatos, entre otras cosas, lo que le ha quitado algo de peso de encima, pero eso no quita que el trabajo se ha vuelto algo difícil de nivelar y más siendo que le estaban dando un tiempo de tan solo 3 meses para presentar un nuevo proyecto ante la prensa de todo el mundo, esto claro después de ser autorizado por el consejo, los cuales le darían el sí o el no en tan solo 2 días, el dolor de cabeza lo estaba casi torturando y esto solo hacía suspirar a Sarah quien le llevaba un café a Leo.

-Es el quinto café te estas tomando querido, si sigues tu presión volverá a sufrir y deberás guardar reposo otra vez-Sarah comenzó a ordenar un poco la oficina de Leo, habían muchos papeles tirados con ideas para poder hacer algo novedoso, pero todo o era muy descabellado o muy estúpido, cosas que hacían que Sarah se riera y que hacían que Leo diera un pequeño grito al cielo rascándose la cabeza-debes admitir que el no tener pelo te sirve para esta ocasión, ya que si los tuvieras ya te los habrías sacado todos de un tirón.

-¡Maldición! ¡Esta situación me está volviendo loco! ¿Cómo quieren un maldito proyecto novedoso si casi todo se ha hecho?-acostó la cabeza en la mesa mientras la golpeaba con sus dos manos la mesa con fuerza, casi haciendo que el café saliera volando por la intensidad del golpe, esto gracia a que Sarah logro tomarlo antes de que este ensuciara los papeles importantes que tenían relación con los torneos de cada país y los eventos para la clasificación de Qatar 2022, lo que volvería más loco a Leo-a todo esto, ¿no ha venido ningún idiota a molestarme con otra estúpida entrevista?

-Gracias al buen trabajo del señor Smith no hemos tenido que preocuparnos de esos parásitos por un buen rato, aunque no creo que pueda detenerlos a todos sin tener que usar la fuerza bruta, espero que no llegue a ese momento-Sarah ordeno todos los papeles en una carpeta para que se vieran mucho más ordenadas, aunque veía a Leo con mucha desesperación aun con la cabeza apoya en la mesa sin moverse ni un centímetro-¿no crees que sería mejor descansar por el momento? Ve a estar un rato con Joshua, él está viendo televisión en la otra habitación y no le vendría mal tu compañía aunque sea solo para sentir tu presencia… de ahí podrás volver a concentrarte de mejor manera.

-Si, puede que tengas razón querida, si sigo solo aquí me volveré completamente loco y no podré pensar con total calma las cosas-Leo se levantó de su asiento y se ordenó algo la camisa, con ayuda de Sarah que le regalo un tierno beso que este recibió con una enorme sonrisa, lo que hizo que esta se sintiera más tranquila mientras veía como este se iba de la sala-querida, tengo una duda, ¿crees que estoy haciendo un buen trabajo?

-Claro que si querido, créeme que si no lo estuvieras haciendo de verdad que ya te abría golpeado en la cabeza para que te pusieras a hacer bien las cosas-Leo quedo algo alarmado por este comentario, pero prefirió ignorarlo para ir a ver a su hijo, haciendo que Sarah diese una enorme sonrisa mientras ordenaba lo que faltaba de la oficina de Leo de una vez.

Leo junto con Sarah tienen un joven de 15 años, Joshua River, que siempre los va a ver después de la escuela para estar con ellos, siempre ha sido así desde que Joshua era un pequeño, no había momento en donde no le gustase pasar con sus padres aunque fuese unos minutos antes de tener que volver a casa, aunque con el nuevo trabajo de Leo no se han podido juntar aunque sea para hablar sobre la escuela o para poder ver alguna cosa juntos, lo que preocupaba enormemente a Sarah, ya que no quería que esa hermosa relación que estos tenían se viese afectada por un trabajo que podía llevarse sin mayores problemas. Leo pudo ver que en el salón de visitas estaba Joshua mirando la televisión mientras respondía unos mensajes, lo que ya se había vuelto una costumbre desde que Sarah y Leo comenzaron a trabajar para la asociación.

-Hola pequeño, veo que estas ocupado con tu teléfono celular…-Leo sabía que había estado muy alejado de Joshua y que sería muy difícil el poder volver a entablar una conversación con este luego de haber estado casi 2 meses más metido con su trabajo que con su familia-hijo, sé que debes estar muy molesto conmigo porque he estado muy alejado, pero…

-Ya lo sé papá, sé que no es tu intención distanciarte, que es por parte de tu trabajo…-Joshua se sentó mientras dejaba su celular al lado, haciendo que Leo hiciese lo mismo, se notaba que el joven quería hablar de manera un poco más seria para que pudiese entender cómo se sentía y todo , lo que preocupo un poco a Leo-créeme que siempre voy a entender tus trabajos padre, no soy una persona tan cerrada de mente, pero antes aunque tuvieses mucho trabajo conversabas conmigo o hasta veías una película conmigo o lo que fuese… ¿Qué acaso ya te aburrió el pasar tiempo conmigo?

-No, no, ¿Cómo se te ocurre que va a pasar eso? Sabes que te adoro hijo, ningún trabajo hará que ese amor desaparezca…-Leo pone su mano en el hombro de Joshua mirándolo directamente y dando un fuerte suspiro al sentir que no lo había hecho bien con su papel como padre, no porque no quisiera a su hijo, sino que solo dando casi su mayor parte de su tiempo a poder terminar los proyectos que le estaba exigiendo la asociación de deportes de todos los países, era una presión que no debía ser transmitida hacia las personas que el realmente apreciaba-quiero que me disculpes hijo, por hacerte sentir que me alejaba tanto de ti, jamás fue esa mi intención, creo que este trabajo me está volviendo demasiado loco…

-Descuida papá entiendo, jamás pensé que habías dejado de quererme ni nada, solo que de verdad me hacía falta estar más tiempo contigo…-Joshua comenzó a relajarse más y le entrego una enorme sonrisa a su padre, haciendo que este hiciera lo mismo, se notaba que se amor de familia nada lo podría destruir, ni siquiera el trabajo más duro del planeta-en fin, ya que veo que no estas concentrado en tu trabajo, ¿Qué te parece si me acompañas a ver una pelea de UFC?

-¿UFC? ¿Qué es eso?-Leo comenzó a ver la televisión junto a Joshua mientras observaba como dos hombres comenzaban a golpearse brutalmente en un pequeño ring, se notaba que cada uno de estos tenía una gran destreza tanto en los movimientos de sus piernas, de sus brazos y sus propios cuerpos, se notaba que había mucha gente mirando el gran combate y quien sabe cuántos más veían esta pelea desde la comodidad de sus hogares, esto puso algo sorprendido a Leo-hijo, respóndeme algo, en estas peleas ¿Cómo funcionan?

-Pues es casi lo mismo que pasa con el boxeo, se enfrentan luchadores del piso en una categoría para llegar hasta el final y poder obtener el cinturón de campeonato, se divide en hombres y mujeres, no hay peleas mixtas en estos campeonatos y pues bueno solo se utilizan las artes marciales mixtas en los torneos oficiales de UFC o por lo menos eso es lo que tengo entendido…-Joshua pudo ver como su padre se levantaba apretando los puños mientras miraba directamente a la televisión, viendo como la pelea iba aumentando de intensidad a cada paso que daba, además del ánimo que mostraba cada uno de los miembros del público, se notaba que disfrutaban de ese deporte al igual que los que veían el futbol, fue cuando Joshua se puso al lado de su padre algo preocupado por el cambio de actitud de Leo-¿papá? ¿Te encuentras bien?

-Lo tengo… al fin lo tengo… ¡al fin lo tengo!-Leo comenzó a saltar por todos lados riendo fuertemente haciendo que Sarah también llegara al lugar quedando algo anonada al ver a su esposo saltando por todos lados como si fuese alguna especie de loco, Joshua también estaba de la misma forma, pero seguía a su padre cuando este lo abrazaba con cariño y afecto o por lo menos hacia lo sentía-hijo, gracias a ti por fin lo descifre, ¡al fin tengo el gran proyecto que hará que aumente más la audiencia!

-Pero querido, no entiendo a lo que te refieres…-Sarah aún estaba anonada por todo lo que estaba pasando y no sabía cómo reaccionar realmente, solo vio que en la televisión estaban transmitiendo una lucha de UFC, lo que le hacía tener muchas más preguntas, lo mismo le pasaba a Joshua que recibía los abrazos de su padre quien seguía saltando de un lado a otro-Leo, por favor, quieres parar de saltar y explicarme a qué demonios te referías con lo del proyecto.

-Es sencillo querida, gracias a Joshua lo entendí al fin, el proyecto que debemos realizar para cambiar la perspectiva de los deportes es realizar un torneo internacional de lucha, no solo artes marciales sino que todos los tipos de artes marciales y de lucha serán bienvenidos, a su vez no solo será chicas contra chicas o chicos contra chicos, no, debe ser una competencia mixta en donde todos participen y representen a su país con toda la fuerza del mundo…-Leo se calmó y miro con una enorme sonrisa a Joshua, quien estaba algo impactado al escuchar el plan de su padre, aunque sonaba algo descabellado se notaba que su padre estaba muy emocionado por la idea de hacer el torneo-todo gracias a ti hijo, es por eso que necesito que me ayudes a poder plasmar esta idea en papel y así dejar a todos con la boca abierta… ¡es hora de que conozcan el potencial de este enorme torneo internacional!