Capítulo 2

Lelé dormía junto Benjamín, solían dormir en la misma cama desde niños, Sam entro a la habitación de su hermano en pijama, sabía que Benjamín estaba enojado y triste, así que decidió ver como seguía.

-Buen día.- dijo sentándose en la cama.

Benjamín despertó y lo miro unos instantes, se notaba que había llorado.

-Te ves horrible.- le dijo a su hermano.

Benjamín no dijo nada, pero sus ojos se llenaron de lágrimas.

-No llores, ese idiota no lo merece.-

-Todos dicen lo mismo, pero yo lo amaba.- dijo Ben.

-En serio?, en un mes de novios?, encontraras a otro muchacho.-

-Y tú lo amenazaras también.- le dijo Ben con el seño fruncido.

-Si se comporta como idiota si.-

-Me dejan dormir.- dijo Lelé acostado de lado.

-Disculpa?, no tienes una habitación acaso?.- pregunto Sam.

-Que te importa.- respondió sin mirarlo Lelé.

Sam lo observo serio.

-Que mal humor tiene cuando no coge.- comento a su hermano.

Benjamín sonrió sin quererlo mientras que Lelé se giro para mirar a Sam.

-Lo que haga con mi trasero es cosa mía.- respondió y se levanto enojado.

Lelé se dirigió hacia el baño y Sam se recostó en su lugar.

-Porque lo dejas dormir aquí?.-

-Porque es un hermano más, y fue el único que se quedo toda la noche conmigo escuchándome.- respondió Ben.

-Ahora entiendo el mal humor.- comento Sam.

Benjamín lo miro mal y la puerta se abrió para dejar ver a Avril en pijamas toda despeinada.

-Pensé que dormías bebé.-

Ben no dijo nada, solo lo observo con su mirada triste, ella se acerco y subió a la cama.

-Hazte a un lado.- le dijo a Samuel, éste se movió con molestia, mientras su hermana se acostaba entre él y Benjamín.

-No entra tu enorme trasero, porque no lo dejaste en la puerta?.- dijo Sam.

Avril lo ignoro y abrazo a su pequeño hermano.

-Debes pasar página, te buscare un modelo, un súper modelo, llegaron nuevos muchachos a hacer la gráfica para la temporada, deberías verlos, son increíblemente hermosos.- dijo ella entusiasmada.

Sam giro sus ojos, era lo único en lo que pensaba su hermana.

-No quiero conocer a nadie más, estoy muy triste.- respondió Benjamín lloriqueando.

-Ese tonto se perdió un gran muchacho, y se dará cuenta de eso.- dijo Avril.

-Crees que regrese conmigo?.- preguntó esperanzado Ben.

-No.- respondieron al unisonó Avril y Samuel.

Benjamín volvió a sentirse abatido.

-Bebé, es mejor así, él no te valoró, deberá vivir con eso.- dijo Avril.

Benjamín apoyo su cabeza en la de su hermana, Lelé salió del baño con la bata de su primo y fue hacia un mueble de éste para sacar una prenda, Samuel lo miraba curioso, Lelé parecía estar eligiendo ropa del mueble de su hermano.

-El bóxer negro donde está?.- pregunto Lelé.

-No uses mi ropa interior.- le dijo Ben.

-Y que quieres?, que esté desnudo?.- respondió sacando un bóxer con dibujos y se sentó en la cama para ponérselo.

Sam miro hacia otro lado, y se levanto un tanto nervioso.

-Voy a pedir el desayuno.- dijo saliendo de la habitación.

Lelé se recostó en el lugar que dejó su primo, toco la tela del pijama de Avril mientras ésta se giraba para mirarlo.

-Dijiste que no había más de éstos.- le dijo acusatoriamente a su prima.

-Tal vez me traje el último de París.- respondió ella con una sonrisa.

-Ni a mí me trajo.- comento Benjamín.

-Te traeré tela de la india.- dijo Avril.

-Iras a la india?.- pregunto Lelé.

-Sep, dentro de unos días.- respondió ella. -La nueva línea de ropa se lanzara en unas semanas.-

-Que envidia, yo debo trabajar en Japón.- comento Lelé.

-Te irás a ver a tu novio.- dijo Avril con picardía.

-No es mi novio.- corrigió Lelé.

-Pero cogen.- le respondió Avril.

Lelé sonrió de lado.

-Podrían dejar de hablar de eso?, se supone que vienen a levantarme el ánimo.- dijo molesto Benjamín.

-Ok, no eres un viudo, solo te dejaron y te sucederá varias veces en tu vida.- dijo Avril a su hermano. -y conocerás más muchachos y te enamoraras cien veces más, eso nos sucedió a todos Benjamín, no eres el primero al que dejan.-

Ben se quedo en silencio, una parte de él sabía que así era, pero su corazón dolía mucho.

-Dos días después de mi cumpleaños me dejo, pensé que mi primera vez seria con él.- susurro con las lágrimas en sus ojos.

-Pues menos mal que no sucedió nada de eso, papá lo hubiera asesinado.- comento Avril.

-No pienses en esas cosas.- le dijo Lelé.

La puerta se abrió y Sam apareció nuevamente.

-Ya casi esta el desayuno, papá quiere vernos abajo.-

-Tienes suerte Ben, tú no trabajas para papi, no sabes lo que es como jefe.- dijo Avril levantándose de la cama.

Sam siguió de largo hacia si habitación para terminar de alistarse al igual que Avril, Lelé se quedo con Benjamín en la cama.

-De verdad querías que fuera con él tu primera vez?.- preguntó Lelé.

-Si... Bueno, creo.- respondió Ben.

-Con ese "creo" te hubieras arrepentido, él no era el indicado.- dijo Lelé pensativo.

-Te arrepientes de tu primera vez?.- preguntó casi en un susurro.

-No, porque Oscar era jugoso...- respondió con una sonrisa. -pero me hubiera gustado enamorarme, no por... El fuego.-

-A mi me gustaban los besos de Joss.- dijo Ben.

Lelé lo miro de lado y negó con la cabeza.

-Eres muy enamoradizo...-dijo sentándose y saliendo de la cama, fue al armario de su primo y lo abrió buscando ropa. -cuando sea la persona indicada, las cosas se darán solas y no tendrás ninguna duda.-

Benjamín solo lo observó, tal vez su primo tenía razón.

… … …

Annabella regreso de su viaje y Andrew fue a recibirla al aeropuerto, obviamente Benjamín era algo que a ambos preocupaba, de sus tres hijos, Ben era el que siempre necesito más atención, y eso parecía que no cambiaría.

-Porque no me dijiste que él pensaba eso?.- pregunto Annabella mientras viajaban en el auto hacia la mansión.

-Me lo dijo hace unos días, se avergüenza de ser un Mayers.- le respondió Andrew.

Annabella negó con cabeza sabiendo que era una exageración.

-No se avergüenza, pero le pesa, es obvio eso, él no es como sus hermanos, siempre le costó tener amigos, no se da el lugar que tiene...- Annabella suspiro profundo. -necesita salir, ya se olvidara de ese tonto.-

-Lloro dos días, incluso pensé en ir a convencerlo que regrese con Ben.- dijo Andrew preocupado.

-Estas loco o qué?, no quiero que se acerque a Benjamín, me oíste?, y está así porque fue su primer novio, pero lo olvidara, yo me encargare de eso.-

Su esposa lo observaba seria, Andrew no tenía dudas que ella encaminaría las cosas, a él éste tipo de cuestiones se le iban de las manos.

Llegaron a la mansión y sus hijos junto a Lelé estaban esperándola, ella saludo a cada uno como siempre lo hacía, con mucho amor, pero a Benjamín lo abrazo fuerte al verlo decaído.

-Como te fue mami?.- preguntó Samuel.

-Bien, ya está todo en orden con la firma, y... Les traje regalitos...- dijo ella. -Están en la maleta celeste.-

Ésta estaba a un lado de un sofá, Annabella pidió que la dejen allí, Avril y Lelé fueron sin perder tiempo a abrirla mientras Sam se ponía cómodo en el sillón, Annabella tomó de la mano a Benjamín y lo llevo a la sala de vídeos, Andrew los observaba tomando asiento junto a su hijo mayor, él sabía que a Benjamín lo que le hacía falta era su madre.

-Amo éstos pañuelos.- dijo Lelé sacando la tela de una caja.

-No habrás los míos.- dijo Samuel mirándolo serio.

-Son perfumes.- respondió Lelé pasando un pañuelo por su rostro.

-Mira éstos lentes!.- susurro Avril mas que emocionada.

-Yo quiero de esos también...- dijo Sam poniéndose de pie y caminando hacia la maleta.

Andrew giro sus ojos, no sabía de quien habían heredado eso sus hijos.

Mientras Annabella se encontraba escuchado las mil penas de su hijo menor, y solo había un pensamiento que deambulaba por su mente, Benjamín no tenía idea de lo que le esperaba, lo habían mimado demasiado y no veía la realidad.

-Bebé. Tú lo amabas?, deseabas pasar el resto de tu vida con él?, que sea la persona que sostenga tu nivel de vida?.- pregunto Annabella.

-Joss viajaba en metro mamá, jamás estuve con él por dinero porque no lo tiene.-

-No me respondiste.- dijo Annabella.

Benjamín dudo de lo que debía responder.

-Sabias que tu padre le pidió permiso a tu abuelo Luca para que pudiéramos ser novios?.-

Su hijo levanto las cejas, no tenía idea de eso.

-Fue una recomendación de Matthew, tus abuelos eran... A pesar que eran nuestros padres, el respeto que sentíamos Andrew y yo por ellos era enorme, lo es y lo será siempre... Y Andrew temía que mi padre no estuviera de acuerdo, no eran días para estar de novio, en la mente de nadie existía eso, pero nos sucedió, y Andrew hablo con mi padre, luego él salió y hablo conmigo, me pregunto si Andrew era el hombre con quien deseaba formar una familia y le dije que sí, me pregunto si estaba dispuesta a vivir la vida que él me diera y le respondí que si, y luego me pregunto si era el hombre de mi vida y le respondí que si... No habían dudas en mis ojos en ese momento como las hay en los tuyos...- dijo mirándolo a los ojos. -nunca permitiría que compartieras el resto de tu vida junto a alguien con esas dudas en ti, porque si eres infeliz me culpare el resto de la mía por no haber intervenido.-

Benjamín no sabía que decir, él creía que amaba a su ex novio.

-Pero yo lo amo.- dijo con seguridad.

-Tu estas enamorado, eso es otra cosa... Ustedes... Tuvieron sexo?.- pregunto Annabella con cautela.

-No, ni a eso llegamos.- respondió con algo de enojo Ben.

-No querrás regalarle algo así a cualquiera...- Annabella suspiro pesado. -Tus hermanos tienen otra concepción de las relaciones, cuando tu hermana me dijo lo que sucedió con ese... No quiero ni recordarlo... Él la sedujo, durmió con ella y pensó que así se ganaría un lugar en la familia, se lo contó a un amigo, alardeo de eso, Sam se entero, lo golpeo y le dijo a tu padre... Él quería matarlo, pero lo convencí de no hacerlo o Avril no se lo perdonaría, pero Avril se entero de los plantes que tenía ese gusano... Lo dejó... Lloro por semanas, se vengó y antes que me diera cuenta ella estaba con otro joven... De Sam... Pues... Salió con todas las modelos, y con los muchachos también, no quiero eso para ti, eres diferente si, pero para bien, tu sensibilidad te hace único, es tu fortaleza a la hora de diseñar, y el único que me entiende...-

Benjamín sonrió mirándola.

-Él no es para ti, la persona que te ame, va a desafiar a tu padre sin miedo, y será respetado por eso.-

Benjamín suspiro pesado, no estaba seguro que esa persona existía.

Annabella palmeo su pierna con una media sonrisa.

-Quiero que presentes unos diseños para la nueva colección, ya le dije a Melanie que entraran en la selección.-

-Ella nunca elige los míos, me odia.- dijo Benjamín serio.

-No te odia, y los evaluara, como al resto, no tendrás privilegios porque eres mi hijo.-

Benjamín no dijo nada, miro hacia un lado haciendo una mueca con su labio.

Annabella sonrió y negó con la cabeza, su hijo era idéntico a su suegro.

-Vamos, te compre regalos, espero que tus hermanos te hayan dejado algo.-

-Yo quiero mis regalos.- dijo Benjamín serio.

Annabella se puso de pie y junto a Benjamín regresaron a la sala donde Sam y Lelé discutían por unos perfumes, Andrew miro a su hijo con un sonrisa, fijo sus ojos en los de su esposa quien le sonrió con amor, suspiro pensando en todo lo que vivieron para formar su familia y lo afortunados que eran en ese momento.

… … …

Un hombre mayor caminaba por el sendero de un jardín, llego hasta una puerta de madera y entro a la casa que años atrás le perteneció a su enemigo, observó a un joven sentado en la sala quien se puso de pie ni bien lo vio.

-Abuelo.-

-Leo, como estas?.- pregunto Alejo Cortez.

-Muy bien abuelo.- respondió el joven esperando que el hombre se sentara primero para sentarse después.

-Me alegro.- dijo una vez que se sentó, y tomo su abano. -dime, como salió todo?.-

-Bien...- respondió titubeante el joven. -sólo...-

El hombre mayor lo miro serio y a los ojos.

-Mayers sigue detrás nuestro, muy cerca, es difícil sacarlo...-

-Nunca lo sacaras del medio si es lo que quieres, para eso deberías aniquilar a su familia, aún así, si lo matas a él, te irán a buscar sus hijos, y si los matas, regresara su abuelo de donde quiera que éste y de él nadie te salvará, Matthew Mayer es implacable, y no tiene escrúpulos ni corazón, si él siente que su familia está amenazada, nos matara a todos.- explico el hombre mirándolo con severidad.

-No tiene tanto poder.- dijo el jóven.

-Matthew Mayers tiene más poder que todos nosotros juntos, incluso si desapareciera, lo sigue Luca D' Marco que maneja todo Europa, crees poder con eso?, no seas pretencioso, no se puede matar a los Mayers, pero si debilitarlo, arruinarlo, por eso necesito que sus negocios sean los nuestros, necesitamos que pierda poder.- explico el hombre.

El joven Leo entendió el punto, pero no sabía cómo llevar a cabo todo el plan de su abuelo, hacia décadas que lo intentaban pero eran ellos los que perdían en esa guerra sin fin.

-Haz que su gente inunde la cuidad de droga, sus propios socios lo dejaran de lado, ésto es un trabajo de hormiga, hay que hacerlo bien, yo te diré como.- dijo el hombre.

El joven asintió con la cabeza, era su trabajo, su legado, y debía cumplirlo a la perfección.