Entre tu y yo
habían muchas barreras
pero mi favorita siempre fue
la silueta de nuestras manos al tocarse
justo antes de cerrarse
justo antes de tomarse
justo antes de abrazarse

Éramos más libres de lo que pensábamos
pero siempre esperábamos el sonido de las rejas
(al cerrarse — al abrirse)
para poder encontrarnos
donde nadie nos pudiese encontrar
donde solo nosotros pudiésemos estar

Sabía donde estaba parado
sabía hacia donde caminaba
y sabía
(perfectamente)
lo que al final me esperaba

Pero la dama de ojos vendados puede ser cruel
cuando el peso cayó en mi lado de la balanza
(en un principio, al menos)
gustoso lo acepté
si alguien debe pagar en la miseria
para verte feliz allá afuera
cumpliría cualquier sentencia
¡Mas dichosa Justicia!
dama cruel,
yo no quiero otra condena
de esas que duran noviembres eternos
mirando la luna
junto a un río de agua salada
que cuentan la historia
de un amanecer que ya partió
y nunca más volvió

No quería que lloviera noviembre otra vez
y para ello, mi solución era simple:
solo por una noche
me daría el gusto
de tragarme aquel río
acompañado de un brillo de luna

Solo por una noche
mi frustración sería risa e ignorancia
donde la melancolía
no sería bienvenida

Solo por una noche (sería)
que me perdería
entre la ebriedad
y la (falsa) alegría
bebiéndome tus recuerdos
y mis fantasías
hasta borrarm̶e̶(los de mi mente)
esperando despertar la mañana siguiente
acompañado del amanecer que aun espero...

Pero desde entonces
no he vuelto a estar sobrio

Y hoy me encuentro aun esperando
a que la dama de los ojos vendados
me lleve de vuelta
a aquella celda
ahora sin rejas
a cumplir mi condena:
"desenamorarme de ti a la fuerza"