Huía
Largas noches inundadas de tristeza
buscando el fin de su mundo
(Yo, que le temo a los cambios)
buscando algo nuevo,
alejándome de lo que me hacía llorar
llegué al mar

Me paralizo en medio de esa dualidad
frente a los miedos que me llamaban
Puedo ver un brillo en el mar
¿Será solo el reflejo de su sol?
(¡No! Nostalgia, déjame perderte por hoy)

Piernas temblorosas
(con ganas de bailar)
miro a los ojos del coloso azul
puedo ver
una mirada que me pide ayuda
una mirada que me pide bailar
una mirada que intimidaba
una mirada que invitaba
(...invitaba al desastre)

Me asechaba aquella nostalgia
(Yo, talasofóbico)
huyendo,
me lancé al mar
Olas violentas
(noche de fiesta)
Caderas candentes
(tensión latente)
Pies que no dan más
Me hundo entre la muchedumbre inquieta
y mi mano
al fin la tuya logra alcanzar
pero eres tu quien me atrapa para ponerme a salvo,
me lleva a la orilla
y me ahoga en sus brazos
No recuerdo
No respiro
No veo
No.
Más bien, olvido cómo respirar
y solo veo tu mirada
una mirada que invitaba
(...invitaba al desastre)

Espero RCP
pero tus manos buscan heridas en otra parte de mi cuerpo
Tu cálido toqueteo es tierno
no como el frío del mar
Tu embriagante perfume es dulce
no como la brisa del mar
Tus violentos labios son suaves
no como las olas del mar
Pero ya no aguanto
necesito volver a tierra firme
y tu perteneces al mar
sin decir adiós
te vas

Ni salvavidas
Ni noche de ensueño
Solo una noche de desastre
Noche de pocos recuerdos
Al cabo de un par de noches
Despierto,
a la deriva,
(de ti) aun adolorido mi cuello
tratando de atrapar el olor de tu perfume
saboreando tu amor antes de que se esfume
Al abrir mis ojos, me hallo junto al mar
sin temerle al titán
me comienzo a acercar
tratando de encontrar
lagunas mentales para llenar el vacío en mi cabeza
entre las olas inquietas
recuerdos que me ayudan a perder aquella tristeza
(de la que vengo huyendo hace tanto)
Como si fuera parte de su engaño
el mar me mira a la cara
(Yo, que temo a equivocarme)
puedo ver en el reflejo esa mirada
una mirada que invitaba
(...invitaba al desastre)

Me levanto
Comienzo a caminar (por su orilla)
queriendo conversar
intentando entender
qué me hacía temer
y por qué no me pedía (de rodillas)
en ese momento correr
Huir

Esa noche (de nuevo) aprendí a bailar
el mar me acarició con sus suaves olas
y con suaves brisas me intentó enseñar a nadar
Entre risas, se sumergieron
las palabras que se llevó el miedo
(de todas formas, no las necesitábamos)
Sin ningún lugar por donde seguir huyendo
el mar me invita a recostarme en su cuerpo
Ingenuo
me dejo llevar por el momento
entre el cansancio y el sueño
(en el fondo es algo que también quiero)
Él
me enreda en sus brazos
Yo
confiaré ciego en que no me soltará
que me cuidará la noche
que solo
no
me dejará

Cada mañana despertaré con tu vacío,
entre mis brazos sentiré frío,
a la orilla de un río
me levantaré
me abrigaré
Seguiré su corriente
y a sus aguas regresaré
buscando algo nuevo
algo que me haga sentir lleno
(Yo, mitómano)
seguiré
mintiéndome una vez más
convenciéndome que no me abandonará
fingiendo que culpa mía no será
dándome otra oportunidad
(deseando beber)
(queriendo bailar)
caminaré por la orilla del mar
de la compañía que me ofrezca el titán
mirando de reojo ese reflejo
mirando de reojo esa mirada
esa mirada que me invitaba...
me invitaba otro vaso,
me invitaba a bailar,
me invitaba a besarle,
...y al inminente desastre.