III

El viaje transcurrió rápido y sin mucha demora, los cuatro amigos tomaron fotos y disfrutaron del recorrido en autobús, sus fuertes carcajadas y sus conversaciones sin sentido habían incomodado a todos los demás usuarios quienes respiraron aliviados cuando los cuatro chicos descendieron del vehículo.

Se quedaron curioseando por el pueblo, bajo las miradas inquisidoras de los pueblerinos, desayunaron en una especia de quisco donde la comía no tenía sabor y la atención al cliente dejo mucho que desear.

— Aquí sí saben tratar a las personas — manifestó Ivy quien ya estaba incomoda con las miradas acusadoras de las personas del lugar

— Seguramente la historia es real — anuncio Victoria — ellos son así porque en serio no quieren a ningún fisgón curioseando por acá. Deberíamos irnos, aún es temprano, alcanzamos a hacer otra cosa, mi papá me dio suficiente dinero, ya sé, los invito al parque de diversiones

— Ya estamos acá, no vamos a dar marcha atrás — dijo muy convencido Mateo

— ¿Y cómo pretendes que entremos al bosque si estas personas no nos quitan la vista de encima? han estado pendiente de cada uno de nuestros pasos — hizo ver Ivy — creo que si son caníbales

— Miren son solo viejos, si corremos muy rápido hacia al bosque y nos adentramos en este, no nos seguirán — animo Santiago

— Si — siguió Mateo — hay que correr, somos rápidos, acerquémonos un poco más y a la cuenta de tres arrancamos a correr como locos

— Yo no sé ustedes, pero podríamos estar perdiéndonos en ese bosque — dijo Ivy mientras los demás suspiraban aburridos

— No nos vamos a perder

— ¿Cómo sabes Mateo?

— Porque lo sé Ivy, soy bueno en esto ¿estas con nosotros o te vas?

— Vamos Ivy — le animo Victoria — yo no creo que nos perdamos, dejamos marcas para poder regresar, y si nos sentimos muy desubicados volvemos por donde veníamos

— Exactamente — dijo Santiago estirando los músculos — ¿Preparados? — todos asintieron — no se vayan a caer, si uno cae todos los demás caemos — se echaron a reír — listo, 1,2,3 ya

La carrera fue más emociónate de lo que imaginaron, escucharon tras de sí a varias personas gritarles, desde "deténganse ahí niños idiotas" como "se van arrepentir", pero nadie fue tras ellos.

El bosque aunque solitario, era de un verde muy oscuro con árboles muy frondosos, y un olor a vegetación que inundaba suavemente el olfato, no habían flores, ni frutos en los árboles, tal cual contaba la historia, no habían animales, ni siquiera insectos, pues desde que se adentraron al bosque no se habían topado ni siquiera con un mosquito.

— Estoy empezando a creer que la leyenda es cierta — pronuncio Victoria — este lugar es hermoso, pero no hay nada, ni pájaros, ni mariposas, nada. Vamos a morir

— Tal vez es por el clima — tranquilizo Ivy — hace mucho frio — y era verdad, en aquel bosque la temperatura había bajado considerablemente

Caminaron entre risas y jugueteos, el sol, aunque fuerte no les molestaba tanto debido a los bastos árboles que les rodeaban, con una navaja hacían pequeñas marcas en los troncos para poder volver sin problema, hicieron un par de paradas para descansar un poco, beber agua y comer algo.

— Chicos no tengo señal en mi celular — indico Ivy

— Ni yo — secundo Santiago

— Típica película de terror, de acuerdo chicos — dijo Victoria — llevamos dos horas caminando — miro su reloj — deberíamos estar relativamente cerca a la fuente, si en una hora no encontramos el lugar nos devolvemos por donde veníamos

— Oye — llamo Mateo — llevamos apenas como 8 km. en una hora no vamos a caminar los 17km que faltan aún

— Debimos venir en bicicleta — interrumpió Santiago, ganándose una mirada de pocos amigos por parte de Mateo

— No soy tonta Mateo — se defendió Victoria — pero si mis cálculos no fallan, más o menos deberíamos ver en media hora un terreno desierto y baldío, dijiste que alrededor de la fuente había por lo menos 15 km de tierra muerta, por eso digo que si en una hora no encontramos dicho lugar nos devolvemos.

— Me encanta cuando tienes la razón — le sonrió Ivy, Victoria le sonrió de vuelta

— De acuerdo sigamos — dijo derrotado Mateo — si en una hora no vemos nada diferente a este bosque volvemos, solo espero no habernos perdido y que por eso no encontramos la fuente — termino bajando los hombros

Nuevamente emprendieron la marcha, rieron, bromearon, se percataron un par de veces que el ambiente se sentía más denso, pero no prestaron atención debido a que pensaban que se debía al cansancio y la humedad del lugar, y como lo había predicho Victoria pronto se vieron frente a un terreno amplio de tierra infértil y un sol que no daba tregua.

— Son 15 kilómetros bajo este sol amenazante — afirmo un no convencido Santiago

— Dios, alguno trajo bloqueador — pidió Ivy — creo que no pensé en esto

— Típico — llamo la atención victoria, sacando de su mochila un poco de filtro solar — ¿Qué harían ustedes sin mí?

— Gracias Vicky — dijo un entusiasta Mateo — en poco tiempo estaremos en la fuente, nos tomaremos un par de fotos y volvemos

— ¿Cuánto nos tomara caminar todo esto? — quiso saber Ivy

— Si no estoy mal, de dos horas y media a tres — contesto Victoria

— ¿Qué? Estoy cansada ya, no sé porque acepté esta horrible caminata, ni una mariposa vi por el camino

— Se supone que aquí no pueden vivir ninguna clase de animal por el gran mal que habita Ivy

— Ay si, ya sé Mateo, ¿pero? ¿En serio? ¿Ni un miserable mosquito? O es el bosque más contaminado del mundo o de verdad esta maldito — todos se le quedaron viendo — por favor ¿ustedes creen todas esas historias?

— Pues lo estamos viendo y viviendo Ivy

— Victoria tiene razón — afirmo Santiago — sigamos o se nos hará muy tarde para volver y no quiero tener problemas con mi madre, de por sí que casi no me deja venir por lo tarde que llegaría a casa

— Vamos — alentó Mateo emprendiendo la marcha

Continuara

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Muchas gracias por leerme. Un especial agradecimiento a Joya Blanca por su comentario.