Antes de comenzar a leer este fic debes de saber lo siguiente sobre mí: Soy disléxica, Word tiene esa capacidad asombrosa de arreglarte las palabras sin preguntar y a veces algunas son modificadas sin mi conocimiento; la tablet con la que también suelo escribir también me rellena palabras si las escribo mal y me la cambia, por el corrector que tengo puesto y suelen quedar algunas fuera de contexto por esto mismo. Si ves esta clase de errores no te asustes, cambio de palabras, palabras escribas con las letras fuera de lugar y en ocasiones conjunta a otras que no tienen que ir, son parte de mi problema de escritura considerado dislexia; mismo quizás una omisión de palabras cortas como de, la, lo, le, etc. Suelo arreglarlo al re leer los capítulos más adelante, para darme cuenta de estos errores suelo tardar determinado periodo, pero nunca está de más que me marquen dichos errores ya que no los noto de un comienzo. Lamento mucho las molestias.

Ahora. Antes de leer esta historia deberás de saber esto sobre susodicha: La historia es "post-apocalíptica", donde un virus mató la mitad de la población y a la que no mató la convirtió en monstruos. Ya no existen ciudades ni comunidades como tales, exceptuando, en un comienzo la que se presentará. No hay un año establecido de cuando comenzó o sucedió ni la fecha actual. La historia está inclinada en el género de ciencia ficción, apocalíptico, drama, acción, angustia y toques muy sutiles de romance. No está ambientada en ningún país especifico e intentaré ser tan ambigua como pueda; los nombres elegidos de las personas son usado tanto en países de habla española como en países de habla inglesa, por lo tanto, ayuda a la ambigüedad; exceptuando algunos personajes que tendrán sus orígenes bien marcados. La historia contendrá violencia, tanto por parte de los monstruos como por parte de los mismos humanos contra ellos. Lenguaje homofobo y xenófobo, machista; denigración por el género, sexualidad, color de piel y edad. No puedo asegurar que no haya temas sensibles que sean redactados más adelante, están bajo su propio criterio de lectura.