Capítulo 18

Había pasado dos días desde que cerraron los últimos detalles para volver a encontrarse con Siena, tenían todo planeado, y él repasaba una y mil veces en su mente lo que le diría, y lo que debía hacer.

Se encontraba en ese momento en la habitación que compartía con Ben, se quito la camisa y posteriormente la playera, hacía frío esos días, las nevadas no daban tregua y se acentuaban, abrió la puerta del armario buscando una camisa manga larga y térmica que le regalo la firma M&M de su nueva colección, cuando de un momento a otro, la puerta de la habitación se abrió y Anna ingreso sin llamar.

-Hola Anna.- dijo mirándola, con una sonrisa irónica.

-Perdón!.- dijo ésta notándolo sin nada en su torso, y salió rápidamente.

Jasón negó con la cabeza, tomo la camisa y se la coloco, camino hacia la puerta abriéndola y encontrando a Anna, quien salía de su habitación.

-Lo lamento, pensé que estaba Ben.- se excuso.

-Si, bueno, Ben no duerme solo, tal vez debería devolvernos la llave de la habitación.- pidió Jasón.

-Si.- dijo ella entregándole la misma que traía en la mano. -lo siento, tocare la próxima vez.- se disculpo nuevamente.

Jasón entro a su habitación otra vez y coloco la llave en la puerta cerrándola, busco otra camisa de abrigo, un suéter y su chaqueta.

Se miro al espejo y suspiro profundo. Era el día, el momento, y no podía dudar o titubear.

Salió de la habitación y bajó las escaleras, vio a su novio esperándolo en la sala, lo dejó tomarse su tiempo para estar tranquilo, y agradecía eso, aunque necesitaba su apoyo.

-Como me veo?, parezco una persona común?.- preguntó de pie frente a él.

-Si, casi no se nota la ropa de calidad que llevas.- respondió Ben con una sonrisa.

Jasón cayó en cuenta de ese detalle, eso podría arruinar todo. Benjamín se puso de pie y acomodo el cuello de su chaqueta.

-Estas perfecto, hay muchos estudiantes y es una academia costosa, todos allí se visten bien o la mayoría seguramente, nadie va a notarte.- le dijo con una sonrisa tranquilizadora.

-Ok, emmm... estoy nervioso... Arruinare todo.- Jasón entro en desesperación.

-Escúchame, solo concéntrate en lo que le dirás, en ser convincente, sé honesto... Y nada saldrá mal.- le dijo Benjamín.

Jasón asintió con la cabeza mirando los ojos de su novio, sintiendo una paz que solo Ben podía transmitirle.

-Me hacías mucha falta en esa casa, cuando estaba con Alejo, me hacían falta tus palabras, tus ojos, esa mirada...- le dijo Jasón acariciando su rostro.

-Pues ya estamos aquí, y ahora es momento que saques a tu prima de allí.- Benjamín beso sus labios con amor.

-Ya estás listo?.- pregunto Samuel caminando junto a Lelé hacia la sala.

-Si.- respondió Jasón mirándolos.

-Bien, Avril dice que tu prima está en el cuarto piso, aula dos, no hay seguridad adentro pero si un hombre afuera, entramos y salimos por la puerta de emergencia lo más rápido posible.- indico Lelé.

Jasón asintió con la cabeza y beso los labios de su novio una vez más.

Salieron hacia el exterior de la mansión y subieron a un auto de uno de los empleados, hicieron el camino hacia la academia de música en silencio, pensando en lo que habían planeado, al llegar allí ingresaron por el estacionamiento, Avril estaba en un camión de mantenimiento esperando.

Jasón noto que entre los hombres de la jóven Mayers, no estaba Daniel.

-Daniel?, donde está?.- preguntó a Avril.

-Arriba, quería asegurar el lugar y que no nos sorprendan.- respondió ésta.

A Jasón no le gustaba eso, desde que Daniel se entero que Siena estaría en la mansión, se encontraba distante y extraño, él sabía que el joven quería vengarse de Leo Cortez por asesinar a su padre, y en ese momento, una extraña sensación se apodero de él, tal vez Daniel quería vengarse con Siena.

-Subimos, la sacas y la bajamos.- dijo siendo claro Samuel a Jasón.

Éste asintió pensando en Daniel.

Subieron por las escaleras de emergencias, llegaron al cuarto piso pero Daniel no estaba.

-Donde mierda está éste idiota?.- pregunto Lelé.

-No sé, no me gusta ésto, debería haberse quedado con Avril.- respondió Sam.

-Voy a hablar con mi prima.- dijo Jasón dando un paso adelante.

-La traes, como sea.- pidió seriamente Samuel mirándolo a los ojos.

Jasón suspiro y camino hacia el aula, algo en el otro pasillo llamo su atención, se veía la punta de un zapato por un instante, él se acerco rápidamente encontrándose de frente con Daniel.

-Que haces aquí?.-

-Emmm... Avril me pidió que viniera.- mintió Daniel.

Jasón miro hacia Samuel y Lelé que lo observaban fijamente.

-Escúchame, sea lo que sea lo que tienes planeado, te digo desde ahora que no funcionara. Si pretendes hacerle algo a Siena, piensa en lo que te harán los Mayers por traicionarlos...- le dijo serio Jasón.

-Yo... No...- titubeo él.

-Tú no qué?, quieres matar a Leo Cortez, no puedes, nadie puede matarlo de frente, y Siena no tiene la culpa de nada.- respondió Jasón.

-Ella es una Cortez!...- susurro enérgicamente. -como la meterán en la casa, siendo la hija de ese...-

-Quieres matarla por ser Cortez?, pues tendrás que darme un tiro a mi también porque soy un Cortez igual que ella.- le dijo Jasón mirándolo a los ojos.

-Qué?...- pregunto desconcertado Daniel.

-Mi madre es la nieta de Alejo como Leo Cortez, así que, dime?, que harás?.- preguntó Jasón.

Él jóven no sabía que decir, evidentemente actuaba por impulso y ahora se arrepentía.

-Que carajos sucede?!.- susurro Samuel a su lado y molesto.

-Nada... estaba coordinando con Daniel unos detalles...- respondió Jasón.

Samuel los miro sabiendo que mentían.

-Ve.- pidió Jasón. -Daniel vigilara éste pasillo y bajara detrás de nosotros, como hago... Hacía yo con Ben, es más seguro.-

Samuel lo miro fijo y a Daniel pero volvió a las escaleras con Lelé.

Jasón dejo al joven de pie en la esquina del pasillo, y camino hacia la puerta del salón número dos, toco respirando profundo y fijo sus ojos en el profesor de pie frente a él, cuando se abrió la puerta.

-Si?.- pregunto el hombre.

-Hola, estoy buscando a Siena Williams, soy su primo… hubo una emergencia familiar.- dijo Jasón.

-Señorita Williams.- llamo el hombre mirando hacia atrás.

Jasón cruzo miradas con Siena quien se puso muy nerviosa.

-Señorita Williams, venga por favor.- pidió nuevamente el hombre.

Ella se puso de pie y camino con temor, el profesor la dejo salir y Siena miro el suelo atemorizada.

-Hola... Te dije que nos veríamos de nuevo.- dijo Jasón con una sonrisa y buscando sus ojos.

Siena lo miro pero aun con miedo.

-Te vine a invitar a irnos, a pasear, a comer una pizza, a una vida nueva... Lejos de Leo.-

Ella lo miro relajándose un poco.

-Quieres?, encontré a tu abuela... Ella no sabe que existes, tu mamá nunca pudo comunicarse con ella... La secuestraron cuando era una niña... Tu abuela quiere conocerte... Ella quiere verte.- Jasón deseaba ser lo suficientemente convincente, o Samuel se la llevaría a la fuerza.

-Mi abuela?...- pregunto Siena.

-Si, quieres?, deseas empezar una vida nueva?.- pregunto estirando su mano. -ven conmigo, yo te cuidare, y te llevare con ella.-

Siena dudo unos segundos.

-Es ahora, eres mi prima favorita, y te prometí que te sacaría de allí, ésta es la oportunidad, quieres?.-

Siena asintió con la cabeza y tomó su mano con una leve sonrisa.

-Ve por tus cosas, trae tu Chello.- pidió Jasón.

Siena asintió con la cabeza e ingreso nuevamente, junto sus cosas y salió del salón.

Jasón cargo su instrumento y tomo la mano de su prima.

-Vamos.-

Ella camino junto a él hasta las escaleras, donde noto a Daniel tras ellos y a Samuel junto a Lelé en las escaleras.

-Mis cuñados, y Daniel nos acompañaran, por seguridad, todo está bien, no te preocupes.- pidió Jasón.

-Hola.- saludo Lelé con una sonrisa compradora.

-Hola.- susurro Siena.

-Samuel.- se presento el mayor Mayers. -nos vamos?.- pregunto un tanto irónico.

-Si.- respondió Jasón.

Bajaron las escaleras, que realmente eran eternas, pero era necesario hacerlo, ya que allí no había cámaras.

Al llegar al estacionamiento caminaron directamente hacia el camión de mantenimiento, Avril abrió la puerta de un lado y sonrió ampliamente al verlos.

-Hola.- saludo a Siena.

Ésta la miro atentamente.

-Hola.- susurro.

-Me hice vieja aquí.- dijo ella sin perder la sonrisa y mirando a su hermano.

-Tú no subiste y bajaste cuatro pisos por escaleras.- le respondió Samuel subiendo al camión por la puerta donde estaba su hermana.

-Sube.- pidió Jasón a su prima.

Le entrego el instrumento a Samuel, y Avril ayudo a Siena a subir al camión, Lelé se dirigió hacia el auto en el que vinieron y entro en el.

Samuel bajo cuando Jasón entro al camión y se dirigió a Daniel.

-Ve con Lelé en el auto.- pidió mirándolo duramente. -y no vuelvas a desviarte del plan, me entendiste?.- dijo amenazante.

-Si, señor.- respondió Daniel asintiendo con la cabeza.

Éste se dirigió al auto y Samuel entro al camión de nuevo mirando mal a Jasón.

-Abel.- dijo Avril y el camión salió andando.

Jasón le sonrió a Siena y tomo su mano.

-Todo estará bien, desde ahora, comienza tu nueva vida.-

Ella sonrió de lado mirando de soslayo y muy tímidamente a Avril, quien le sonrió ampliamente.

… … …

Benjamín se encontraba con su madre en la cocina esperando la llegada de todos, Theo y Andrew seguían cada movimiento, salieron del estudio cuando el auto de Daniel y Lelé entró por la reja y detrás, el camión de mantenimiento.

Benjamín salió de la cocina al igual que su madre, ésta cruzó miradas con su esposo y esperaron la llegada de la visita.

Lelé entró primero y mirado a su familia.

-Y?.- preguntó Theo ansioso.

Lelé indico con la cabeza hacia atrás y Jasón entró con Siena de la mano.

-Y ellos son los Mayers.- dijo con una sonrisa.

-Hola querida, bienvenida.- saludo Andrew caminado hacia ella con una sonrisa amable.

Anna se acerco a él sonriendo también.

-Es un placer conocerte, Jasón nos hablo mucho de ti, estábamos esperándote.- dijo ésta acercándose a ella y tomándola de los hombros, beso su mejilla y luego la guio hacia la sala. Jasón fue a su lado ya que Siena lo miro con temor. -Él es Theo, hermano de la vida de mi esposo y tío de mis hijos.- Anna señalo a Theo quien le sonrió con simpatía.

-Un placer conocerla señorita.- dijo éste.

Siena sonrió de lado con timidez.

-Y él...- dijo Jasón caminando delante de ellas y tomando la mano de su novio. -Él es mi Benjamín.-

-Hola. Es un placer conocerte.- dijo Ben acercándose a ella y abrazándola. -Jasón estaba muy emocionado por qué llegaras, y nosotros también.-

Siena lo miro sonriendo un poco más, recordando las veces que Miguel le hablo de él.

-Toma asiento por favor, eres nuestra invitada y estamos a tu disposición, lo que necesites puedes pedírmelo o a cualquiera de nuestros muchachos, siéntate como en tu casa.- le pidió amablemente Anna a la jóven.

-Gracias.- dijo Siena mirándola unos segundos y luego bajo la mirada, tomaron asiento y Siena observaba a los presentes tímidamente.

-Tus cosas quedaron en la casa de Alejo, y por ahora no podemos ir... Asique Benjamín eligió algunas cosas para ti.- dijo Jasón mirándola y sentándose junto a ella.

-Si, tengo todo en tu habitación, está junto a la nuestra, y elegí personalmente todo tipo de ropa, y zapatos... Pero si no te agradan puedes cambiarlas, o pedir nuevas.- Benjamín estaba muy emocionado y se sentó a un lado de Jasón mostrando su amplia sonrisa.

-Gracias.- dijo ella sin saber más que decir.

-Me alegro que estés aquí.- dijo Andrew acercándose a ella. -Pudimos encontrar a tu abuela en California, ella no sabía de tu existencia, mi gente le contó de ti, y le ofreció conocerte, aunque no puede ser en California, no es seguro... La llevaremos a otra ciudad y allí podrás encontrarte con ella... Realmente está... Ilusionada con poder verte.-

Siena escuchaba atentamente y sus ojos se llenaron de lágrimas.

-Te dije que te llevaría con tu familia y lo haré, tu abuela no te conoce y desea tenerte cerca, conocerte, abrazarte, y tendrás una nueva vida, lejos de... Leo, él no podrá encontrarte, te lo aseguro.- le dijo Jasón tomando fuerte su mano.

-Nadie va a hacerte daño, nunca más.- prometió Anna conmovida. -mi esposo y Jasón se ocuparan de eso, y... Mientras tanto, ésta es tu nueva casa. Porque no le enseñan su habitación y la mansión, lleva el violoncello querido.- pidió Anna a Jasón.

-Bien.- respondió éste y se puso de pie estirando la mano. -es grande, la primera vez que vine me perdí.- dijo en forma de broma.

Anna sonrió con amabilidad.

Siena tomo la mano de su primo y se puso de pie, Benjamín también lo hizo, Jasón tomo el instrumento y salieron hacia la habitación de visitas, Ben no dejaba de hablar de todo lo que encontraría en la casa, y que darían un recorrido para que la conociera, mientras los demás se quedaron en la sala.

-Que le sucedió a esa niña?.- preguntó Avril cuando los tres jóvenes subieron las escaleras.

-Es muy retraía, costara saber que piensa.- dijo Anna pensativa.

-Lo que piensa?, ni siquiera habla...- comento Andrew sentándose junto a ella.

-Para mí la tenían en algún sótano...- concluyó Lelé y su padre lo miro extrañado. -lo vi en un documental, así quedan cuando los encierran desde niños, es un trauma.- le dijo a su padre.

-Que tiene un trauma es seguro, no sé si la tenían encerrada o quedas así después de ser la hija de ese loco.- respondió Samuel sentándose en el posa brazos de un sofá.

-Que hicieron con el celular?.- pregunto Theo.

Avril lo saco del bolsillo de su chaqueta y se lo entrego.

-Se lo pedí en la camioneta, ni siquiera se negó.- le dijo a su tío.

-Le cambiare el chip y lo escaneo, se lo devuelves luego.- respondió Theo caminando hacia el estudio.

-Parece un perro golpeado. Me da pena.- comento Avril.

-Que sigue?.- preguntó Samuel a su padre.

Éste miro a su esposa.

-Un almuerzo y los libero.- dijo ésta.

-Necesito ducharme y cambiarme de ropa, subimos y bajamos cuatro pisos en escaleras.- dijo Lelé.

-Vamos al departamento, yo también necesito una ducha.- pidió Samuel.

-Pero regresan para el almuerzo.- dijo Anna mirándolos.

-Si, tía.- respondió Lelé y camino junto a Samuel hacia la puerta de salida.

Andrew estaba pensativo mirando el suelo.

-Que sucede?.- preguntó Anna.

-Esa niña es la hija de Leo Cortez... La viste?, ni siquiera levanta la vista... Jasón me contó esas cosas y pensé que exageraba, es peor de lo que creí, esa niña... Ni siquiera quiero pensar que le hizo ese maldito para dejarla así, ni voluntad tiene.- respondió Andrew.

Avril los miraba entendiendo a su padre al igual que Anna.

Ésta palmeo la pierna de su esposo y se puso de pie.

-Le pediré a Antoine dulces, quieres?.- le pregunto.

-Si.- respondió Andrew suspirando profundo.

-Yo también.- dijo Avril caminando junto a su madre a la cocina.

Andrew se quedo mirando el suelo, esperando que aunque sea, que en su venganza, pueda darle algo de paz a esa joven.

… … …

Almorzaron todos juntos, luego que Benjamín y Jasón le mostraron la mansión, y todo los regalos que le compraron. Siena estaba un tanto abrumada, Jasón decidió sentarse a hablar con ella a solas, y Benjamín no los interrumpio.

-Le dije a Ben que eran muchos regalos, hay muchísima ropa...- susurro Jasón sorteando las bolsas de regalos que estaban por doquier en la habitación que sería de Siena.

Ella sonrió de lado caminando detrás de él.

-Que te parece mi novio?, no es perfecto?.- preguntó sentándose en la orilla de la cama.

-Es amable.- respondió Siena.

-Si, y mal criado, berrinchudo, y también dulce, amable...- dijo citando a su prima. -cariñoso y buena persona... Es lo mejor de ésta familia.-

Siena se sentó junto a él mirando los regalos.

Jasón la miro de lado pensando bien en que decir.

-No estás secuestrada aquí, lo sabes, verdad?.- pregunto mirándola. -puedes irte o quedarte, pero prefiero que te quedes... Que aproveches ésta oportunidad de ser tú, para ser libre... Si bien Leo es tu padre, no es buena persona, te tenía allí... Como una empleada... Viste como es Ben?, es un príncipe, literalmente es un príncipe, así lo tienen Anna y Andrew, no necesita pedir nada, al igual que Avril y Sam, incluso Lelé, ellos son lo más preciado en ésta familia para sus padres... Así debe ser, así debían tratarte a ti, eras la hija de Leo y te tenían de empleada... No tienen derecho a hacer eso... Esta mal... No lo mereces...- le dijo indignado. Miro el suelo respirando profundo. -eres mi única familia Siena, mi madre murió, y antes de llamar a Leo, tío, prefiero cortarme la lengua... Tú...- dijo mirándola a los ojos. -no recuerdo a mi madre, pero si te hubiera conocido, seguramente te hubiese amado, y cuidado... Así que lo haré por ella, y por mí, porque te quiero y no deseo verte perder tu vida siendo tratada como una esclava, te llevare con tu abuela, y serás feliz.- estaba decidido, cada fibra de su ser deseaba ver feliz a su prima.

Ésta dejó caer las lágrimas que tenia contenidas, y Jasón la abrazó con fuerza, se quedaron así por unos minutos, él se dio cuenta que a Siena nadie la había abrazado en años.

Cuando se separaron, Jasón acaricio su rostro y limpio sus lágrimas con una sonrisa.

-Si quieres, te dejo sola para que revises lo que deseas usar, o veas todo ésto y te pongas cómoda. Te esperare abajo, ok?.-

Ella asintió con la cabeza, esbozando una pequeña sonrisa.

-Si no te gusta algo, no lo uses, Benjamín es un poco intenso... Como te darás cuenta...- dijo Jasón poniéndose de pie.

Ella sonrió. Sonrió como nunca antes la vio sonreír. Él le sonrió de nuevo y salió de la habitación.