Capitulo 21

Miraba la foto de Siena en Miami, se encontraba junto a su abuela, feliz, con una sonrisa amplia. La miraba una y otra vez junto a las demás que le envió de la casa, habían pasado unos días y se hablaban a diario, le escribía seguido, y a Daniel, él estaba a cargo de la seguridad de Siena, junto con los hombres del jefe de esa ciudad, una mujer llamada Nox se encargaría de que Siena y su abuela no fueran encontradas allí. Estaba tranquilo, Siena comenzaría sus clases después de las fiestas, en la nueva academia de música donde la inscribieron.

Ben organizaba el viaje a París, mientras Andrew y Theo, planeaban el golpe a Leo Cortez.

-¿Porque no podemos asistir a la ceremonia de los globos blancos?.- preguntó Benjamín, caminado hacia la sala de video, detrás de su madre.

-Porque no llegamos, tu padre quiere terminar lo que empezaron con ese sujeto... Y podremos ir dos o tres días antes de navidad.- respondió Annabella con un jarrón en sus manos.

-¿Que?, ¿como que dos o tres días?.- preguntó indignado Benjamín.

Jasón los miraba desde donde se encontraba, faltaba poco para la navidad y Andrew tenía su concentración en tenderle una trampa a Leo Cortez, mientras que Benjamín planeaba el recorrido que harían ellos en la cuidad, pero al parecer, habría que acortarlo ya que no estarían allí, todo el tiempo que creían.

-Mamá, ya compre las entradas.- dijo Ben detrás de su madre.

-Véndelas.- respondió ella. -y atiende a las bolas de plumas que están allá afuera.- pidió regresando a la sala principal, donde habían dos cajas de jarrones.

Benjamín se acerco a Jasón cabizbajo.

-No importa si no podemos ir, habrá otros viajes.- dijo Jasón acariciando su brazo, cuando su novio se sentó junto a él.

-No es justo. Tenía todo planeado.- respondió haciendo un gesto con sus labios.

-Yo tengo planes... Y compensaré ésto...- dijo con una sonrisa picara.

Benjamín sonrió entendiendo a que se refería su novio.

Jasón se acercó y beso sus labios con ternura.

-Vamos a ver los gansos.- susurro luego.

Benjamín sonrió y se puso de pie, últimamente todo los llevaba a la cama, a estar desnudos y envueltos en los brazos del otro.

Salieron al jardín, no sin antes colocarse abrigos, Jasón abrió la puerta para que los gansos salieran de su refugio, pero solo Philip lo hizo, y Jasón se quedó cuidando que no fuera hacia el estacionamiento, donde estaban los autos de la familia, ya que le encantaba romper las ruedas de los mismos, mientras Benjamín entro al refugio a ver a Agatha, y se encontró con un panorama impensado.

-Jasón...- susurro llamándolo. -¡Jasón!.-

Éste lo oyó y se dirigió hacia él.

-¿Que sucede?.- pregunto curioso.

-Hay huevos.- respondió Benjamín conmocionado.

-¿Eh?.- Jasón estaba totalmente perdido.

Ben lo tomo de la mano y lo llevo hacia el refugio donde se encontraba Agatha, y debajo de ella, habían varios huevos.

-Ay, no puede ser... ¿De donde los saco?.- preguntó Jasón.

-¿De donde va a ser?, son de ella.- respondió Benjamín.

Salieron del refugio, y Jasón no sabía cómo decirle a su novio, lo que era inevitable.

-Amor... Creo que es momento de que Agatha y Philip tengan una vida mas... De ganso... Deberíamos llevarlos a la reserva de la que hablo el veterinario.-

-No, ellos están acostumbrados a vivir aquí, pasan los veranos bajo el aire acondicionado, allá no los tendrán así, los dejaran en el campo... Y se los comerá algún animal, no... No quiero dejarlos.- respondió Benjamín casi llorando.

-Esos huevos no salieron solos, algo pasó ahí... Entre ellos... Y ahora Agatha será mamá... Y cuando tu mamá se entere... Son muchos huevos Ben... Anna no permitirá que se queden...-

Benjamín miro el suelo llorisqueando.

-Sera mejor para ellos, crecerán con sus padres, en un lugar con más gansos, mas espacio, una laguna... Ellos necesitan eso también.- Jasón intentaba convencerlo, cuando Anna se enterara, ahí sí que la pasarían mal.

-Pero los extrañare...- dijo llorando Benjamín.

-Y yo también...- Jasón lo tomó por el rostro y lo abrazo. -pero piensa que es lo mejor para ellos... En la reserva habrá más gansos, tendrán amigos y podrán romper más cosas... Serán felices.-

Benjamín sabía que era así, pero le dolería dejarlos ir.

-Quiero ver ese lugar primero.- dijo separándose de él.

-Bien, llamamos al veterinario y concretamos una cita, tiene que ser antes de irnos a Francia eso si.- respondió Jasón.

Benjamín asintió con la cabeza.

Philip se acerco a ellos, y Benjamín acaricio su cabeza con tristeza.

-Dejemos que anden un rato, y luego los entramos a su casita.- dijo mirándolo.

-Bien. Vamos a hablar con el veterinario.- pidió Jasón, antes que su novio se arrepienta.

Entraron a la mansión, y para poder hablar tranquilos fueron a su habitación, allí Jasón concreto una visita a la reserva, seria para mediados de semana y esperaba que fuera del agrado de Ben.

Mientras Avril se reunía con Mannon y sus hombres, Sasha y Samuel se encontraban con ellas en una habitación de hotel.

-No es tan difícil tampoco.- dijo Avril.

-No se parece en nada.- replico Samuel.

-De espaldas se parece.- respondió Avril.

-Ella tiene el pelo corto Avril.- le indico Samuel señalando con la mano a Mannon.

-Extensiones, para eso existen extensiones.- dijo ésta mirándolo en su acento Francés.

-Solo tiene que practicar su postura...- respondió Avril buscando en su tablet, unas fotos.

-Las fotos son de frente.- Samuel no estaba convencido de la idea de su hermana.

-La niña va encorvada, tiene una postura tensa, y yo estaré sentada con la cosa esa entre las piernas, no me reconocerá.- respondió Mannon.

-Usara la ropa que usa ella, así...- dijo Avril indicándole en la tablet. -está foto es de la academia, de una presentación, mírala, no es muy difícil, solo hay que cuidar que Mannon no se vea de frente con él.-

-Con él ni con nadie, nadie puede sospechar que no es una de ellos, de la orquesta esa... Si la descubren, se va todo a la mierda.- aclaro Samuel mirándolas.

-Nadie va a descubrirme, puedo hacer ésto, solo hay que asegurarnos que él me busque.- aseguró Mannon.

-Deberás quedarte tras bambalinas.- dijo Samuel intentando visualizar lo que planeaban Mannon y su hermana.

Avril saco una caja con maquillajes y pelucas.

-Empecemos.- dijo caminando con Mannon hacia una mesa.

Samuel se miro con Sasha, era muy peligroso lo que querían hacer, pero no había muchas opciones, ni tampoco tiempo.

… … …

A Benjamín no le gusto el lugar, lo que era una tragedia, Jasón sabia que en cuanto Anna se enterara que habrían más animales, los cocinaría ella misma. Se encontraban en el jardín mirando a los gansos y pensando que hacer.

-Hable con el veterinario y me dijo que puede ser que los huevos no tengan... Bebés, si ella no los... incuba el tiempo que debe, así que creo que aun podemos solucionar ésto.- dijo Jasón a su novio.

-¿Como?.- preguntó éste ultimo.

-Sacándoselos.- respondió Jasón.

-¡¿Que?!, ¿sacarles los bebes?.- pregunto horrorizado Ben.

-No son bebés aún, son como los huevos de gallina que comemos en el desayuno... Es ésto o el refugio.-

-¿Estas seguro de que no hay bebés?.- pregunto Benjamín.

-Supongo, no sé de huevos, pero no creo que haya pasado tanto tiempo como para que tengan bebes gansos.- respondió Jasón.

-¿Y que hacemos?.-

-Pues, tú quédate con Agatha y Philip, y yo los saco.- respondió Jasón.

Ben no estaba muy convencido, aun así aceptó y se llevo los gansos al jardín delantero, mientras Jasón se quito la chaqueta y con ella en la mano, entro en el refugio de ambos animales.

Antoine había terminando de limpiar todo, ya tenía preparadas las colaciones para cada miembro, o al menos lo que siempre pedían, de la nada apareció Jasón con algo entre los brazos.

-Te traigo huevos.- dijo el joven con una sonrisa amplia.

Antoine lo miro confundido y a los huevos que traía en su chaqueta, Jasón los dejó con cuidado sobre el mesón, sonriendo amablemente.

-Son... De ganso...- dijo luego el joven.

-La señora Anna se los comerá vivos.- respondió Antoine, y buscó una cacerola.

-No creo que tengan bebés adentro.- dijo Jasón mirándolo.

-No hablo de los huevos.- respondió Antoine.

-No tiene porque enterarse...- le dijo sonriente y ayudándole a guardar los huevos. -gracias.- susurro con una sonrisa enorme y salió de la cocina.

Antoine negó con la cabeza y guardo los huevos en la alacena.

Jasón salió al jardín delantero donde Benjamín se encontraba con ambos gansos.

-¿Y?.- le preguntó cargando a Agatha.

-Ya están con Antoine.- respondió Jasón.

-Me siento mal haciendo ésto, son sus bebés.- dijo Benjamín.

-No podemos hacer otra cosa, si los dejamos tendrán bebés y tu mamá nos echara con ellos... Solo hay que vigilar que no pase nada entre ellos... Y supervisar que los huevos no lleguen a los veintiocho días, o por ahí.-

Benjamín bajo a Agatha y ésta se dirigió a su refugio.

-Se va a deprimir.- dijo Benjamín triste.

-La llevamos a dormir con nosotros, sin que se entere Anna.- Jasón tomo de la mano a su novio y lo beso en los labios.

Un auto entro a la mansión, y una joven de cabellos cortos con varios hombres, bajaron de éste y Theo salió a su encuentro, luego todos entraron a la mansión bajo la mirada de ambos jóvenes.

-Es la francesa, papá tiene alianzas con el padre, y fue compañera de mi hermana en la universidad, me parece que está aquí por lo de Leo Cortez.- dijo Benjamín mirando a su novio.

-Tu papá no me dijo que están planeando, espero que salga bien, Leo es... Es muy astuto.- Jasón realmente estaba preocupado por eso, no sería fácil sorprenderlo.

-Pues ellos se dedican a eso, supongo que tienen todo planeado.-

Jasón miro a Benjamín, realmente esperaba que todo saliera bien.

… … …

La entrada de la academia era un gentío, la noche del concierto había llegado, y el momento de terminar con Leo Cortez también.

Esperaba que fuera en busca de su hija, aunque no sabían si eso sucedería, pero para Andrew seria así, él personalmente le pidió a Avril que se ocupara de subir fotos a las redes de Siena, que su hija manejaba ahora, para demostrar que asistiría al concierto, pero también estaba más que seguro que Leo iría con sus hombres, y con toda la gente que había allí, era un peligro un enfrentamiento.

Entró por la puerta delantera con el estuche del Chello cargado en su hombro, su cabello suelto, un gorro tejido color celeste, y una bufanda de igual color, cubrían parte de su rostro. Tenía un sacón azul oscuro, pantalones de franela color piel y zapatillas negras a pesar del frio. Siguió camino entre la gente hacia el salón principal, allí había un escenario donde se encontraban sillas en la espera de los músicos, ella camino hasta una oficina de las tantas que había, abrió la puerta y encendió la luz.

-No lo veo pero si a uno de sus hombres.- dijo la voz de Lelé por el audífono que tenia puesto.

Suspiro profundo dejando de lado la intranquilidad que sentía, y dejo el instrumento en una silla, lo abrió con sumo cuidado y lo observo, luego se abrió el sacó y se quito el gorro, comenzó a desanudarse la bufanda cuando escucho el leve sonido que hizo la puerta al abrirse, siguió con su trabajo pero tomo de su cintura un dardo con veneno, y fue en ese momento en que tiraron de su brazo haciéndola girar. Los ojos de Leo se centraron en los de ella, y sin darle tiempo, ésta clavo el dardo en su vientre haciéndolo retroceder.

Cortez dio unos pasos hacia atrás y saco su arma, pero desde la puerta se oyó un sonido seco, Avril tenía un arma con silenciador, su peluca rubia y vestimenta clásica no revelaron quien era en realidad, él había caminado por su lado sin notarla, cuando seguía a la que creía su hija.

Se miraron unos segundo mientras la parálisis le ganaba a Cortez, soltó su arma intentando en vano una lucha contra su propio cuerpo, Avril se acercó a él, teniéndolo a unos centímetros de ella, busco entre sus ropas una foto y se la mostró.

-Ella es feliz. Y es nuestra.-

Cortez, tambaleante pero sin dejar su arrogante postura, miro la imagen en donde se encontraban su hija, Lelé, y Benjamín, luego fijo sus ojos llenos de odio a la joven Mayers, quien le sonrió ampliamente, demostrando su conformidad.

-El veneno llegara a tu corazón en dos minutos, lo paralizara como al resto de tu cuerpo, así que no te resistas, sino te mata el disparo en el hígado antes, obviamente.-

Avril tomo el arma de Cortez y la guardo entre sus prendas, y Mannon le quito el celular y después se coloco su abrigo nuevamente y cerró el estuche del Violoncello.

-Addio bastardo.- se despidió en italiano y salió rumbo a la puerta, junto a Mannon.

Allí se giro y luego que Mannon salió, le dio una última mirada a Cortez que se mantenía estoico de pie, aunque se notaba el temblor en su cuerpo y la mancha de sangre en el suelo, ella apago la luz y puso el seguro del lado de adentro de la puerta, y la cerró.

Salieron caminando y se separaron en el pasillo, Lelé vio a Mannon y camino detrás de ella, él estaba vestido como un joven mas entre tantos, y no llamo la atención, Mannon descarto el celular de Leo Cortez en un cesto de basura en el salón de entrada, y salió por la puerta delantera, Avril ya estaba afuera, subió al auto de su hermano y Mannon junto a Lelé los acompañaron segundos después.

Se quedaron afuera de la academia, pero no dieron aviso a policía, el concierto comenzó y ellos volvieron al hotel donde se cambiarían de ropa.

Andrew suspiro profundo luego de recibir la llamada de su hija, se tiro hacia atrás es su asiento mirando el escritorio, Theo bebió de su café sentado frente a su amigo, habían dado la orden de cerrar y clausurar esa misma noche, todos los locales dependientes de los Cortez, al día siguiente una campaña mediática pondría en evidencia los oscuros negocios de la familia Cortez, y la justicia actuaria rápidamente. Andrew se dedico a reacomodar a sus hombres de la política, para que los que no estuvieran de acuerdo, no intentaran interrumpir sus planes.

-¿No hay avisos en la policía?.- pregunto Andrew a su amigo.

-No. No lo deben haber encontrado.- respondió Theo bebiendo de su taza.

-Sus hombres lo buscaran, cuando encuentren el celular, darán vuelta la academia.- concluyo Andrew.

-Esta muerto Andy, nada puede salvarlo de ese veneno.- dijo Theo mirándolo.

-Lo sé, pero quería que todos supieran que está muerto, si lo encuentran los hombres de seguridad, su familia ocultara su muerte para seguir con sus negocios... Y los parias que los acompañan no sabrán que fui yo quien lo saco de en medio.-

-Mañana todos sabrán que estas detrás de todo, nadie tiene tanto poder como para extinguir un apellido.- le respondió Theo.

Andrew lo miro y luego el techo.

-No te alcanza, lo sé...- dijo Theo dejando la taza en la mesa. -pero no puedes colgarlo de un puente con tu nombre grabado en su vientre, eso... Ya no se puede hacer... Hay que ser...-

-Discretos. Pero no me alcanza...- dijo sentándose erguido. -Ni la muerte de Alejo, no se... Siento que... Que hay algo mal, me falta algo... No sé que es...-

-Te falta Cortez... ¿A quien vamos a correr ahora?... Eso te falta.- respondió Theo.

-Puede ser... ¿y que hago?...- preguntó Andrew.

-Encontraremos otro ratón, ahora hay que terminar con ésto y pasar las fiestas.- respondió Theo. -hay más Cortez que necesitaran de nuestra atención seguramente.-

-¡Mmmh!, si, pero ninguno de ellos tiene la astucia de Alejo o Leo. Será aburrido.- cometo Andrew.

Theo recibió un mensaje en su teléfono y sonrió.

-Es de emergencias, llamaron de la academia, dicen que hay un hombre herido... Me avisaran cuando lo confirmen.-

Andrew apoyo su espalda en la silla y suspiro.

-Al menos no podrán ocultarlo.- miro el reloj sobre el escritorio y recordó algo. -le envíe el reloj de Cortez a mi padre... El de Alejo... Para su colección.-

-Es morboso eso, quedarte con algo de tu enemigo muerto, es como llevarlo con uno todo el tiempo.- comentó Theo mirándolo.

Andrew hizo un mohín.

-Mientras no sean cuerpos.-

Theo negó con la cabeza. A veces le llamaba la atención las costumbres de la familia.

Unos minutos después, avisaron del hospital central, el fallecimiento de Leo Cortez, habría una investigación por su muerte, pero Andrew ya se había ocupado de eso, Avril, Sam y Lelé regresaron una hora después y decidieron cenar en la mansión, hablaron de los detalles con Theo y Andrew, pero a la hora de cenar, nadie hizo alusión a ello.

Jasón quería preguntar pero espero a que terminara la cena, y luego fue con Andrew, quien le confirmo la muerte de Leo Cortez. Descanso su alma después de eso, Leo ya no perseguiría más a Siena.